Científicos crean un dispositivo magnético con estructuras similares a pelos para manipular el flujo sanguíneo e impulsar fármacos. En este 2026, los ensayos de laboratorio logran capturar células tumorales en muestras de 23 pacientes y acelerar la eliminación de trombos.
Los científicos han desarrollado un diminuto robot blando recubierto de estructuras similares a pelos capaz de manipular el flujo sanguíneo, lo que podría ayudar a que los medicamentos alcancen las paredes de los vasos, acelerar la descomposición de los coágulos de sangre y capturar células cancerosas poco frecuentes.
Investigadores del Shenzhen Institute of Artificial Intelligence and Robotics for Society, la Chinese University of Hong Kong y el Chinese PLA General Hospital en China han desarrollado un dispositivo denominado CiliaVine, que podría en el futuro contribuir a administrar medicamentos con mayor precisión, tratar coágulos de sangre y posiblemente ayudar a controlar el cáncer capturando células tumorales que circulan por el torrente sanguíneo.
Se acopla a una guía médica y utiliza campos magnéticos para hacer que sus pequeñas estructuras flexibles en forma de pelo, conocidas como cilios, se muevan siguiendo distintos patrones.
En el estudio los investigadores evaluaron su capacidad para descomponer coágulos y administrar medicamentos en modelos de laboratorio, así como para capturar células tumorales en muestras de sangre de pacientes con cáncer de hígado y en conejos con tumores hepáticos.
La sangre normalmente fluye por los vasos en capas regulares. Aunque esto resulta eficiente para la circulación, dificulta desplazar medicamentos, partículas o células de forma lateral a través del torrente sanguíneo.
Los investigadores diseñaron el robot para alterar ese flujo de manera localizada. Según cómo se programe el campo magnético, sus cilios pueden bombear material hacia la pared del vaso, alejarlo de ella o crear pequeños vórtices que mezclan el fluido circundante.
En las pruebas de laboratorio, el robot ayudó a dirigir una cantidad mayor de un fármaco modelo hacia la pared del vaso.
La cantidad total que alcanzó la pared fue un 146% superior a cuando el fármaco se dejaba dispersar de forma natural, mientras que un 75% más llegó a un milímetro más allá de la pared del vaso.
Los investigadores también comprobaron si el robot podía ayudar a disolver coágulos de sangre. En un modelo de vaso tratado con el fármaco para disolver coágulos tPA, los coágulos se disolvieron en unos 40 minutos cuando el robot estaba en funcionamiento, frente a una media de 70 minutos sin él.
Según el estudio, el diminuto robot también puede utilizarse para la vigilancia del cáncer. Al recubrir el robot con anticuerpos, los investigadores capturaron células tumorales circulantes, raras células cancerosas liberadas en el torrente sanguíneo, en muestras de sangre de los 23 pacientes con cáncer de hígado evaluados en el Chinese PLA General Hospital en China.
El equipo también probó el robot en conejos vivos con tumores hepáticos, donde se insertó en una vena principal mediante un catéter y se accionó magnéticamente durante 20 minutos, sin que se observaran signos de inflamación ni daños en los tejidos en las secciones del vaso examinadas.
Esta tecnología aún no se ha ensayado como tratamiento ni como herramienta de diagnóstico en pacientes humanos. Sin embargo, los investigadores señalan que en el futuro podría ofrecer una manera de manipular directamente medicamentos y células en zonas concretas del torrente sanguíneo, en lugar de depender únicamente del flujo de la sangre para transportarlos hasta su destino.