La Coalición de los Voluntarios prepara maniobras militares para reforzar su capacidad de intervención en Ucrania tras la guerra. Italia no participará y mantiene su negativa a enviar tropas.
La Coalición de los Voluntarios se prepara para una nueva fase de apoyo militar a Ucrania. Entre octubre y noviembre se celebrarán grandes maniobras militares conjuntas destinadas a poner a prueba la capacidad operativa de los países que integran la coalición y preparar una eventual intervención una vez que cesen las hostilidades.
El anuncio lo hizo el presidente francés, Emmanuel Macron, durante la cumbre de la Coalición celebrada en Kiev, coincidiendo con el 35.º aniversario de la independencia de Ucrania.
"Hemos tomado una decisión", explicó Macron, quien subrayó que las maniobras servirán para demostrar la preparación operativa de la Coalición y su capacidad para actuar una vez que hayan cesado los combates. El objetivo, añadió, es reforzar también la credibilidad de las garantías de seguridad ofrecidas a Kiev.
Italia no participará
Italia no participará en las maniobras militares anunciadas por Macron. Fuentes del Gobierno italiano confirmaron la decisión y señalaron que es coherente con la postura reiterada en varias ocasiones por la primera ministra, Giorgia Meloni. Roma mantiene su apoyo a Ucrania y forma parte de la Coalición, pero descarta enviar tropas italianas a territorio ucraniano.
La posición no es nueva. Meloni ya había descartado el despliegue de tropas italianas sobre el terreno como parte de las futuras garantías de seguridad para Kiev. La decisión llega mientras el Gobierno italiano prepara un nuevo paquete de ayuda a Ucrania.
Según fuentes del Ejecutivo, Roma se centrará especialmente en hospitales, escuelas e infraestructuras energéticas, además de proporcionar nuevos medios para la defensa, entre ellos generadores y equipos destinados a reforzar la protección antiaérea.
Qué quiere poner a prueba la Coalición
Las maniobras tendrán un carácter principalmente operativo. La Coalición quiere demostrar que puede movilizar y coordinar rápidamente sus fuerzas en caso de que, tras un eventual alto el fuego, sea necesario aplicar las garantías de seguridad prometidas a Ucrania.
Macron ya había anunciado en julio la organización de ejercicios en países vecinos de Ucrania con el objetivo de poner a prueba los sistemas de despliegue y comprobar la capacidad de la Coalición para operar en tierra, mar y aire.
La cuestión es especialmente delicada porque el proyecto no se limita al apoyo militar a Kiev durante la guerra, sino que contempla también la posible creación de una fuerza multinacional que se activaría una vez terminadas las hostilidades.
Macron: "Debemos demostrar nuestra preparación"
Para Macron, las maniobras forman parte de la estrategia de disuasión y de las futuras garantías de seguridad para Ucrania. "Es muy importante seguir dando muestra de nuestra determinación y de nuestra preparación", afirmó el presidente francés.
La decisión de Italia marca, sin embargo, una diferencia importante dentro de la Coalición. Roma mantiene su apoyo político y material a Kiev, pero también su rechazo al envío de soldados italianos a Ucrania y, ahora, a participar en las maniobras militares previstas para el otoño.
Meloni, que participó en la cumbre por videoconferencia, reiteró el apoyo de Italia a sus socios y a una solución negociada. Sin embargo, en lo relativo a la implicación directa de las Fuerzas Armadas italianas, la postura se mantiene sin cambios: ninguna participación en operaciones sobre el terreno.
La Coalición, liderada políticamente por Francia y el Reino Unido, seguirá adelante con los preparativos de una fuerza multinacional para el periodo posterior a la guerra. Italia, por su parte, mantendrá su apoyo a Kiev, pero sin participar en las maniobras militares previstas para este otoño.