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Venezuela: casa de falsificaciones sin vergüenza

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Venezuela: casa de falsificaciones sin vergüenza

Fotografías cortesía de: Revista CLÍMAX  http://bit.ly/2AAZHXI
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Fotografías cortesía de: Revista CLÍMAX http://bit.ly/2AAZHXI
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La crisis ha provocado que los estantes se llenen con productos que buscan ser imitación de marcas estadounidenses. Estos productos “tapa amarilla” son mayormente precedentes de China e India, y han sustituido a los anaqueles casi vacíos que antes dominaban los supermercados.

“Hoed & Shouders” y no “Head and Shoulders”, toallas femeninas “Aluays” y no “Always”, jabón “Yahnsan” y no “Johnson”, “Corgste” y no “Colgate” son los nombres de la mercancía sustituta a los productos internacionales, y lo que la mayoría de los venezolanos, auténticos o no, puede permitirse.

Los envasados de las falsificaciones imitan sin miedo y vergüenza los originales en cuanto al diseño, tipografía y color. Son casi iguales, pero con alguna variación en el nombre.

“Claro que sabemos que son marcas piratas, pero tienen un precio con mucha ventaja sobre los originales” cuenta Carolina, mujer caraqueña de 49 años.

“La inflación está fuera de control para los venezolanos y las imitaciones permiten la compra. Antes de los “tapa amarilla” los anaqueles estaban vacíos. Las marcas “piratas” llegan para aprovechar una oportunidad y necesidad.”

Estas imitaciones parecen infringir las leyes de propiedad intelectual de compañías como Procter & Gamble y los titulares de las marcas podrían ejercer acción judicial ante los tribunales.

“Probablemente tienen asuntos más importantes de qué preocuparse como de dónde sacar la materia prima para producir. Además. nadie confía en el sistema judiciario del país” cuenta Carolina.

Una inflación sin precedentes en Venezuela ha provocado una severa escasez de alimentos, medicinas y otros suministros básicos. Productos como café, leche o azúcar, son un lujo y muy difíciles de encontrar.

La mayor entrada económica del país es la renta petrolera. Para el 2014, el precio del barril de petróleo estaba valorado en unos 100 dólares y hoy en día la cifra gira alrededor de los 50 dólares. De tal manera que los ingresos del país se vieron reducidos casi a la mitad.

El aumento de la inflación ha sido resultado del intento del Gobierno por subsidiar y controlar los precios, y ha tenido como resultado el desabastecimiento de productos básicos.

La propiedad intelectual y la calidad de fabricación pierden importancia al lado de la necesidad de los venezolanos de obtener productos de primera necesidad por un costo menor. 

Fotografías cortesía de: Revista CLÍMAX http://bit.ly/2AAZHXI