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¿Por qué se celebra el Día del Orgullo LGBT el 28 de junio?

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¿Por qué se celebra el Día del Orgullo LGBT el 28 de junio?

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REUTERS/Andrew Kelly
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Cada 28 de junio, el Día del Orgullo conmemora los disturbios de Stonewall, considerado el evento más importante en el impulso del movimiento de liberación gay en Estados Unidos.

El suceso ocurrió en una taberna situada en el Greenwich Village en Manhattan, Nueva York, y popular entonces entre la comunidad LGBT. Las manifestaciones comenzaron en la madrugada del 28 de junio de 1962 cuando la policía entró a hacer una redada en el Stonewall Inn, en aquel tiempo muy habituales, pero en esta ocasión a los agentes se les fue de las manos.

Los carros de patrulla responsables de transportar a los clientes arrestados y el alcohol del bar tardaron más de lo esperado, por lo que una multitud de clientes y transeúntes comenzó a aglutinarse a las afueras de la taberna. El escritor David Carter señala que los agentes de policía finalmente se asustaron tanto de la multitud que se negaron a abandonar el bar durante cuarenta y cinco minutos.

Se considera un hito en la defensa de la comunidad LGBT en Estados Unidos, una respuesta colectiva al cansancio generado por la tendencia antihomosexual que dominaba el país.

En 2016, el expresidente estadounidense Barack Obama estableció en el área el monumento nacional Stonewall.

¿Cuál es la situación de la comunidad LGBT en Europa?

Los escollos legislativos y las agresiones son algunos de los problemas más visibles a los que se enfrenta la comunidad LGTB en Europa, que celebra hoy el Día del Orgullo, sobre todo en la parte oriental.

En Italia, la propuesta de ley para tipificar el delito de agresión homófoba está estancada desde 2013, a pesar de las denuncias de estos colectivos LGTB, que afirman, según una encuesta en el portal gay.it, que el 52 % de ellos han sufrido agresiones durante su vida.

En Francia, un 53 % de los LGTB dice haber sufrido en su vida agresiones por su orientación sexual o su identidad de género, según la encuesta publicada por el Observatorio de la Homofobia.

En el Reino Unido, el gobierno prevé presentar la semana próxima un plan de acción para mejorar los derechos de la comunidad LGBTI, pero, pese al mayor reconocimiento, todavía afronta discriminación y acoso, como demuestra un sondeo difundido por Pride in London.

En Portugal, los datos más recientes proceden de un informe sobre ataques homófobos registrados en 2017 por la plataforma ILGA Portugal, según la cual el principal ataque sufrido son insultos y amenazas (39 %), seguido de violencia doméstica, el acoso, tentativa o agresión y discriminación en la asistencia médica (4,02 %).

En la República de Irlanda, el colectivo LGBT goza de gran visibilidad, en parte porque el primer ministro, el democristiano Leo Varadkar, es el primer jefe de Gobierno abiertamente gay de su historia.

Alemania registró el año pasado un total de 313 delitos contra la orientación o la identidad sexual, 74 de los cuales fueron agresiones con violencia, según el informe policial de 2017.

En Bélgica, según el centro para la igualdad de oportunidades, en 2017 hubo en total 84 casos de discriminación o violencia por razón de la orientación sexual.

En Holanda, primer país de Europa en legalizar el matrimonio homosexual, un 75% de la población es a día de hoy "tolerante" y mantiene una actitud de "más respeto" y "positividad" hacia los homosexuales, según la Oficina de Planificación Social y Cultural (SCP).

En Europa oriental la situación es peor.

En Hungría, la Constitución impulsada por el ultraconservador Viktor Orbán excluye la posibilidad el matrimonio entre personas del mismo sexo y hace de la defensa de los "valores familiares tradicionales" y del "cristianismo" una parte fundamental de su agenda.

En Croacia, los organizadores de la fiesta del Orgullo en Zagreb han alertado del incremento de las críticas y furibundos ataques verbales por parte de sectores conservadores vinculados a la Iglesia Católica.

En Serbia, aunque se han producido mejoras legales, con la despenalización de la homosexualidad en 1995, los prejuicios, la discriminación y el tabú están muy presentes en una sociedad donde la Iglesia Ortodoxa tiene una gran influencia.

En Rumanía, hasta 2001 era ilegal que las parejas del mismo sexo se tomaran de la mano o expresaran cualquier otro signo de afecto en público. La ley se cambió como parte del proceso de adhesión de Rumanía a la UE.

En Rusia se aprobó en 2013 una ley que prohíbe la propaganda homosexual entre los menores de edad, lo que permite enjuiciar a aquellos que "promocionen" cualquier tipo de referencia a las relaciones entre personas del mismo sexo.