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‘Sorprendida, asustada e indefensa': Las políticas suizas revelan su lucha contra el ciberacoso

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‘Sorprendida, asustada e indefensa': Las políticas suizas revelan su lucha contra el ciberacoso

‘Sorprendida, asustada e indefensa': Las políticas suizas revelan su lucha contra el ciberacoso
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Cortesía de Ada Marra, Jolanda Spiess-Hegglin, y Amanda Gavilanes
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Para muchas mujeres suizas en la política el tipo de acoso al que más se enfrentan ya no es el que se manifiesta en las cámaras del Parlamento. Es el ciberacoso, también conocido como acoso virtual, lo que más ha estado afectado sus vidas personales.

Una campaña en línea realizada en 2016, reveló que muchas mujeres del Parlamento suizo se enfrentan diariamente al sexismo y al acoso en el trabajo. Sin embargo, en la era digital, estas mujeres que trabajan en la política también se han convertido en víctimas del abuso verbal fuera de los horarios de oficina.

Los ataques suceden sobre todo cuando expresan su opinión en las redes sociales. Comentarios inapropiados sobre sus orígenes, opiniones y género… son algunas de las formas que utilizan los usuarios para atacar a las mujeres que buscan su lugar en un entorno todavía "extremadamente masculino".

“La gente pensó que estaba mintiendo sobre mi violación”

Jolanda Spiess-Hegglin, exparlamentaria del cantón de Zug, cerca de Lucerna, recuerda que cuando empezó a sufrir ciberacoso se sintió completamente “indefensa”.

En diciembre de 2017, la exparlamentaria, miembro del Partido Verde, se vio envuelta en un escándalo, tras denunciar a un político suizo por violación.

"La gente pensó que estaba mintiendo sobre las acusaciones de violación porque el hospital no podía probar que se usaron drogas, lo que provocó una desagradable caza de brujas en los medios de comunicación. Me convertí en la víctima de todos los tabloides suizos", lamentó Spiess-Hegglin, en una entrevista con Euronews.

Spiess-Hegglin siguió recibiendo comentarios malintencionados en las redes sociales y por correo electrónico, incluso después de que el incidente quedara en el pasado.

Pero su caso no es el único. Euronews habló con dos otras mujeres suizas que compartieron cómo su carrera en la política las expuso al ciberacoso.

“Estaba indignada y asustada”

Amanda Gavilanes, concejala municipal y diputada suplente del cantón de Ginebra, también confesó haber atravesado momentos difíciles intentando lidiar con el abuso cibernético.

"La primera vez que experimenté algún tipo de abuso verbal fue después de dar una entrevista televisiva en 2013, en la que defendí al lobby antimilitarista para el que trabajaba en ese momento. Recibí una carta mal escrita por correo que insultaba a mí y a mi familia. Fue bastante difícil".

Cortesía: Amanda Gavilanes

Gavilanes dijo que la carta la había destruido moralmente. Le tomó unos dos meses superar el incidente, ya que se sentía muy "indignada y asustada".

"Mis colegas me dijeron que lo ignorara y eso fue lo que hice. Empecé a ignorar todos los insultos que recibí después porque realmente no sabía cómo lidiar con una situación así. Fue muy violento".

Después de protagonizar otra entrevista en 2017 defendiendo a las mujeres que llevan burkinis en las piscinas públicas, Gavilanes se enfrentó nuevamente a una ola de comentarios hirientes en su página de Facebook. Mucha gente la llamó “puta” y “perra”.

Gavilanes confesó que ahora se arrepiente de no haber presentado una denuncia por ciberacoso desde un principio, en vez de esperar hasta desmoronarse para tomar alguna medida.

"Terminé presentando una denuncia sobre algo que era menos violento que lo que había vivido antes."

Amanda incluso llegó a preguntarse si quería seguir ocupando un cargo público, ya que estar lidiando constantemente con abusos verbales por participar en el espacio político le parece agotador.

"Lo peor es que la gente siempre está desafiando tu opinión, diciéndote que estás equivocada. Llegas a un punto en el que te preguntas por qué trabajas en política, por qué defiendes la igualdad de los derechos entre los hombres y las mujeres cuando la gente reacciona de manera sexista o te insulta".

Gavilanes cree que el sistema político suizo alimenta el abuso verbal hacia las mujeres en la política porque "descalifica la experiencia” que ellas aportan “en un entorno extremadamente masculino".

"Hay una forma de aceptación de la violencia que existe dentro de la política (suiza), un sexismo estructural, por lo que el acoso verbal hacia las mujeres en la política es diferente del que reciben los hombres en la política", agregó.

“Lamento cómo el abuso verbal cambió mi comportamiento".

Cortesía: Ada Marra

Ada Marra es otra personalidad política suiza que ha sido víctima de ciberacoso. Para ella, insultar por Internet se ha vuelto tan común que pareciera que fuese fácil para los usuarios.

Para Marra, el episodio que más le marcó fue hace aproximadamente un año, cuando escribió una publicación sobre la política de identidad suiza para la fiesta nacional del país.

"La idea de una Suiza no existe, sólo existen las personas que viven en su interior, con ideas y opiniones diferentes, así como prioridades y problemas diferentes.... Mi Suiza no es la tuya y tu Suiza no es la mía", escribió.

Pero no contaba con la ola de reacciones que provocaría su mensaje. Varios usuarios se refirieron a Marra llamándole "puta", "inmigrante estúpida" y pidiéndole que devuelva su pasaporte suizo y regrese a Italia.

Marra cree que recibe tantos insultos porque evoca temas sensibles, como la inmigración y la integración. "Cuando hablas de ese tipo de temas y eres una mujer inmigrante, las reacciones son muy violentas".

Al igual que Gavilanes, Marra lamenta haber esperado tanto para presentar una denuncia.

"He soportado insultos durante demasiado tiempo, así que ahora he decidido que presentaré una denuncia sobre todo, sistemáticamente."

Pero lo que más aflige a la diputada es que con el tiempo el ciberacoso hizo que su comportamiento cambiara en ciertos aspectos: "Ahora me pongo ansiosa al abrir mi correo electrónico. Me llevó años darme cuenta de que me he vuelto paranoica con algunas cosas".

Según Marra, los ataques son protagonizados en su mayor parte por usuarios de la extrema derecha y partidos políticos. Sin embargo, asegura que los insultos que recibe no impedirán que siga expresando sus opiniones y continúe con su carrera política.

¿Qué dice la ley suiza sobre el acoso verbal?

"Depende de cómo se defina el acoso verbal", dijo el abogado suizo Pascal Rytz a Euronews.

"En la ley suiza, no tenemos un delito penal específico que corresponda al acoso", explicó.

Sin embargo, el abogado señala que, dentro del comportamiento del acosador, se puede identificar varios delitos.

La victima puede presentar una denuncia si alguien trata de dañar su integridad. La difamación, la calumnia o los insultospueden ser considerados como delitos.

De esta manera, si uno desea presentar una denuncia por ciberacoso, debe hacerlo bajo el epígrafe "daños a la integridad de alguien", desde el punto de vista penal.

Los delitos específicos, que pueden cometerse con el mismo comportamiento, deben figurar en la denuncia.

Por ejemplo, si alguien insulta o calumnia a otra persona por mensaje, entonces se puede presentar una denuncia por difamación y uso indebido de los medios de comunicación digitales.

La denuncia está dirigida a la policía o a la fiscalía y debe ser enviada dentro de los tres primeros meses después del incidente. La única excepción es la coerción, que tiene un plazo de prescripción más largo que los demás delitos, precisa Rytz.

Si el fiscal llega a la conclusión de que los hechos constituyen un delito durante el juicio, puede dictar una orden de condena.

Las sanciones van desde multas hasta el encarcelamiento, que también puede ser una suspensión condicional de ejecución de la pena dependiendo del comportamiento del acosador y de sus antecedentes penales, dijo Rytz, añadiendo que es difícil que alguien vaya a la cárcel por este tipo de delito.

Pero… ¿Qué piensa la gente de este sistema?

"Algunos dicen que las sanciones no son muy disuasivas, mientras que otros creen que el sistema se enfoca principalmente en la paz social", sostiene el abogado.

Las mujeres se defienden

Como resultado de todo el acoso verbal que recibió, Spiess-Hegglin decidió tomar cartas en el asunto y luchar contra los ciberacosadores.

Es por eso que fundó #NetzCourage, una ONG que brinda apoyo a las mujeres que se enfrentan al ciberacoso y a comentarios malintencionados en Internet.

La organización no sólo ofrece asesoramiento jurídico a las víctimas, sino que también intenta entablar un diálogo con los ciberacosadores para que sean más conscientes del daño que están causando.

#NetzCourage trabaja particularmente con mujeres con cargos públicos, como políticas, escritoras o activistas, ya que son las que están más expuestas al ciberacoso, explica el sitio web.

"Desde la fundación de #NetzCourage en 2016, las personas afectadas por el ciberacoso ya no están solas. Ayudamos a las víctimas a sobrellevar la situación y les ayudamos a recuperarse rápidamente. Hemos logrado reducir los comentarios malintencionados entablando conversaciones con los responsables", señala Spiess-Hegglin.

En el transcurso de dos años, la fundadora de la organización ha presentado unas 180 denuncias.

Tanto Gavilanes como Marra piensan que el trabajo de organizaciones como #NetzCourage es esencial en Suiza, pero ambas están de acuerdo en que aún queda mucho trabajo por hacer.