Última hora

Última hora

La historia detrás de una placa arrancada y reconstruida por vecinos de Madrid

La historia detrás de una placa arrancada y reconstruida por vecinos de Madrid
@ Copyright :
Ayuntamiento de Madrid
Tamaño de texto Aa Aa

Yolanda González Martín era una líder estudiantil de 19 años que vivía con pasión su militancia socialista en plena transición española cuando fue asesinada por un ultraderechista en Madrid. En Aluche, barrio dónde vivía y fue secuestrada, su placa conmemorativa ha experimentado dos actos de vandalismo y civismo desde su reciente inauguración.

El pasado 19 de noviembre, decenas de personas se reunieron en unos jardines de Aluche para recordar a Yolanda y participar en la inauguración de su placa, 38 años después de su muerte.

Una semana después, la placa amaneció cubierta con una esvástica. Una vecina la limpió.

El pasado fin de semana, alguien fue más allá: arrancó la placa y la tiró entre las plantas. Los vecinos volvieron a reaccionar con rapidez: cubrieron el mástil vacío con un papel plastificado en que se podía leer el mismo mensaje de la placa original:

“Fue una líder estudiantil, trabajadora y militante del Partido Socialista de los Trabajadores. Luchó por la democracia real, la justicia y los derechos sociales y laborales. En febrero de 1980 fue secuestrada en su casa, en Aluche, y asesinada por un comando fascista. Tenía 19 años. Estos jardines están dedicados a su recuerdo, que sigue vivo”.

"Este martes hemos enviado a reparar la placa que fue arrancada y que encontró un vecina. En cuando esté en buen estado se volverá a colocar en el lugar donde tiene todo el derecho a estar", explicó Carlos Sánchez Mato, Concejal Presidente de los Distritos de Vicálvaro y Latina. "Una y mil veces volverá a ese sitio, porque lo merece la memoria de Yolanda González y lo merece la valentía y el civismo de nuestras vecinas y vecinos".

¿Qué le pasó a Yolanda González?

El 1 de febrero de 1980, Yolanda estaba sola en el piso de estudiantes que compartía con su novio y otra compañera, cuando abrió la puerta a tres miembros de la banda armada Grupo 41, vinculado al partido de extrema derecha español Fuerza Nueva.

Según los relatos periodísticos de la época, el grupo registró el apartamento en busca de pruebas que delataran la pertenencia de González, originaria de Bilbao, a ETA. Pero la joven no tenía vínculos con la banda terrorista vasca.

Sin embargo, la obligaron a subir a un coche y la interrogaron durante el trayecto hasta un descampado a las afueras de Madrid. Allí, Emilio Hellín la disparó dos veces en la cabeza.

Hellín, quien reivindicó el asesinato, fue condenado a 43 años de cárcel de los que cumplió 14. A su salida de prisión, se cambió el nombre por el de Luis Enrique.

"El Batallón Vasco Español, grupo operativo-militar, reivindica el arresto, secuestro y ejecución de Yolanda González Martín, natural de Deusto, integrante del comando de ETA, rama estudiantil-IASI-, del que también forman parte otras dos personas con domicilio en Madrid y que utilizan como tapadera y acción de masas a grupos políticos de ideología trotskista y maoísta, donde se amparan sus actividades. Por una España grande, libre y única. ¡Arriba España!", se podía leer en el télex de Hellín.

Ayuntamiento de Madrid

Sombras de la transición española

La compañera de piso de González, Mar Noguerol, la recordó durante la ceremonia de inauguración de la placa como "una mujer libre” y "parte de una generación a la que querían acallar”. Al acto también acudió el periodista Carlos Fonseca, autor del libro ‘No te olvides de mí’ que reconstruye el secuestro, asesinato y posterior proceso judicial de lo que denomina “uno de los últimos crímenes del franquismo en plena transición”.

"Ni fue la primera ni sería la última víctima de aquel tiempo convulso", dice Fonseca en la presentación de su libro.