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El Partido Popular Europe inicia los trámites para expulsar a Orbán

El Partido Popular Europe inicia los trámites para expulsar a Orbán
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El Partido Popular Europeo ha iniciado el procedimiento para expulsar a la formación del primer ministro húngaro Viktor Orbán.

Hace apenas unos meses, durante el congreso de Helsinki, apostaron por tender puentes pensando que era más fácil tenerlos dentro que fuera.

Pero las últimas provocaciones de Budapest y especialmente la campaña contra el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, han colmado la paciencia de muchos.

"¿Es solo porque está insultando a Jean-Claude Juncker?", se pregunta el eurodiputado del grupo de los Verdes Philippe Lamberts. "Cuando veo el giro a la extrema derecha de Viktor Orbán, observo que ya antes hubo muchos indicios graves. El Partido Popular Europeo quería mantener la ilusión de que el tipo pertenecía a la familia. Espero que ahora incluso las alas más derechistas del grupo Popular se den cuenta de que demasiado es demasiado".

El problema radica en que Orbán aporta doce escaños al grupo Popular y que tras las elecciones europeas de mayo puede que sean incluso más. Esa fue una de las causas por la que durante algún tiempo logró escapar a las sanciones de la Unión Europea.

Ahora el caso está provocando fracturas dentro de la propia familia popular. Hasta el momento doce partidos de nueve países, entre los que se encuentran Suecia, Bélgica y Finlandia han pedido la expulsión de su partido, Fidesz.

"Le hemos dado suficiente tiempo a Fidesz para cambiar de comportamiento", afirma Tom Vandenkendelaere, eurodiputado belga del grupo Popular. "Y está claro que no quiere cambiar de postura y es por eso que hemos pedido su expulsión".

Pero hay otras formaciones, como el PP español o los cristianodemócratas alemanes de la canciller Angela Merkel, que todavía no se han pronunciado.

La decisión se tomará en la Asemblea del 20 de marzo y, si finalmente ocurre, Orbán podría optar por aliarse con los euroescépticos de la Eurocámara. Y eso podría provocar a su vez otros corrimientos de escaños dentro de los grupos. Lo que podría favorecer a los liberales o incluso a una eventual coalición de izquierdas.