Última hora
This content is not available in your region

Israel, Chipre y Grecia acuerdan la puesta en marcha de un nuevo gasoducto en el Mediterráneo

euronews_icons_loading
Israel, Chipre y Grecia acuerdan la puesta en marcha de un nuevo gasoducto en el Mediterráneo
Derechos de autor  euronews
Tamaño de texto Aa Aa

Llevaba mucho tiempo siendo una simple idea sobre el papel, pero el gasoducto del Mediterráneo oriental está muy cerca de hacerse realidad y cambiar para siempre el mapa energético europeo. La firma este jueves de Grecia, Israel y Chipre pone realmente en marcha un acuerdo alcanzado en diciembre de 2018.

"Creemos que esto abrirá nuevas oportunidades energéticas para Europa", decía entonces Benjamin Netayanhu. "Es importante para la seguridad de Europa, para nuestras respectivas economías, y también para el anclaje de esta cooperación regional adicional".

Con una longitud de 2.000 kilómetros, se espera que el nuevo gasoducto traslade entre 9000 y 12.000 millones de metros cúbicos al año desde las reservas de gas en alta mar ubicadas entre Israel y Chipre hasta Grecia, y después a Italia y otros países del sur de Europa.

Euronews

El acuerdo entre Israel, Chipre y Grecia desencadenó en su día una importante crisis diplomática que aún perdura, con Turquía reclamando parte de los hallazgos energéticos de una zona en la que está presente desde 1974, tras su invasión del norte de Chipre.

Al verse apartada de los acuerdos, Ankara decidió tomarse la justicia por su mano, mandando barcos de perforación a la costas chipriotas en busca de petróleo y gas, y recibiendo a cambio duras sanciones por parte de la Unión Europea.

Lee: Turquía informa a la UE de que continuará perforando frente a las costas chipriotas

El siguiente movimiento de Erdogan en esta particular partida de ajedrez fue su reciente acuerdo con Libia, que extendía el área bajo jurisdicción turca en el Mediterráneo con el objetivo de buscar nuevas reservas de hidrocarburos en el Mediterráneo.

Y las acusaciones mutuas continúan. Grecia denuncia que el acuerdo entre Ankara y Trípoli viola el derecho marítimo internacional, y Ankara recuerda que pactos regionales como el alcanzado por sus vecinos no pueden ser implementados dejando al margen a Turquía.

La batalla por el control del Mediterráneo y su riqueza no ha hecho más que empezar.