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TurkStream: Europa necesita gas, Rusia lo tiene - Claves del nuevo gasoducto "contra Ucrania"

Los presidentes Putin (Rusia), Erdogan (Turquía) Vucic (Serbia) Borisov (Bulgaria) "abren el grifo" del gasoducto.
Los presidentes Putin (Rusia), Erdogan (Turquía) Vucic (Serbia) Borisov (Bulgaria) "abren el grifo" del gasoducto.   -   Derechos de autor  Alexei Druzhinin, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP   -   Alexei Druzhinin
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Una victoria geopolítica para Rusia y un éxito económico para Turquía: el gasoducto conjunto TurkStream está en funcionamiento desde el miércoles.

A pesar de sus esfuerzos por diversificar las fuentes de energía, muchos países europeos siguen siendo muy dependientes del gas ruso. Con este nuevo gasoducto y para alegría del presidente ruso Vladímir Putin esa dependencia se mantiene.

La guinda del pastel para Rusia: este nuevo gasoducto rodea Ucrania, con la que Moscú mantiene un conflicto desde 2014.

Mientras, Turquía consigue convertirse en un importante centro del gas de la región.

Todo esto está llega en un contexto lleno de tensiones por las campañas de desinformación rusas en Occidente, sanciones europeas contra Rusia por la anexión de Crimea y las guerras en Libia y Siria, donde Turquía y Rusia están apoyando a bandos opuestos.

Aquí están algunas de las cosas más importantes que necesitas saber sobre TurkStream:

¿Dónde está?

El nuevo proyecto de gasoducto reemplazó al proyecto South Stream y recorre casi la misma ruta.

TurkStream va desde Rusia hasta Turquía, comenzando en una estación de compresores cerca de Anapa en Rusia. Luego cruza el Mar Negro y hace una parada en Kıyıköy al noroeste de Estambul.

El gasoducto discurre bajo el Mar Negro por casi 230 kilómetros en aguas rusas antes de entrar en aguas turcas, donde continúa por unos 700 kilómetros.

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En verde, recorrido del Turk stream por el Mar Negro. El resto de gasoductos señalados ya están operativoseuronews

Las partes que circulan bajo el Mar Negro están compuestas de dos tuberías paralelas.

Una de ellas se conectará a la red de gas existente en Turquía en Luleburgaz. La otra continuará hasta la frontera turco-europea donde se conectará al sistema de gasoductos trans-balcánicos.

La línea tiene la capacidad de transitar 31.500 millones de m3 (metros cúbicos) al año de gas natural.

Los tubos, que se encuentran a una profundidad de hasta 2.200 metros, fueron fabricados por empresas alemanas, rusas y japonesas.

Cada uno de los países involucrados en el sudeste y centro de Europa es responsable de su propia extensión del gasoducto.

¿Cuánto costó?

El proyecto tenía un coste inicial de 11.400 millones de euros. Pero el coste real, teniendo en cuenta la infraestructura en tierra, es probablemente un 160% más alto que las cifras oficiales, según las estimaciones de los analistas del mayor banco comercial de Rusia, Sberbank CIS.

TurkStream es el sustituto del proyecto South Stream, que se desarrolla casi por la misma ruta. Sergei Kapitonov, analista de gas natural del Centro Energético SKOLKOVO en Moscú, dijo a Euronews que se construyeron enormes corredores de transporte de gas a través de Rusia para South Stream, y se ordenaron tuberías para la parte marítima. Pero cuando ese proyecto fracasó, "Gazprom tuvo que desechar las inversiones que ya había hecho o de alguna manera 'salvarlas' en forma de un gasoducto de capacidad reducida". El proyecto inicial de South Stream tenía el doble de la capacidad de TurkStream".

A la vista de los elevados costes, se podría asumir que ni el TurkStream ni el Nord Stream tienen motivaciones económicas, sino más bien políticas. Uno de los incentivos políticos de Rusia es, en cierto modo, castigar a Ucrania, con la que está en conflicto desde 2014.

Kapitonov señala que Rusia decidió evitar los riesgos de tránsito en su estrategia de exportación de gas. Es exactamente por eso que se diseñaron Nord Stream, Nord Stream 2 y TurkStream.

"De alguna manera, tal estrategia fue de hecho un 'castigo' para Ucrania", dice. "Pero, después de que el mes pasado se firmara el contrato de tránsito de gas de cinco años con Ucrania, no puede considerarse como un 'castigo', sino quizás como una oportunidad dado el creciente nicho de gas importado en Europa a partir de mediados de la década de 2020".

¿Cómo afecta TurkStream a los consumidores?

Teniendo en cuenta el costo del proyecto y la alta dependencia de Europa del gas ruso, los clientes pueden preguntarse si verán algún cambio en sus facturas de gas.

De hecho, el nuevo gasoducto optimizará los costos de transporte, pero no para todos.

Según Kapitonov, “para algunos clientes la distancia de transporte aumentará, para otros, disminuirá. Algunos países como Ucrania, Moldavia, Rumania perderán ingresos de tránsito, mientras que Turquía recaudará nuevas tasas de tránsito ”.

Sin embargo, señala, esto no significa necesariamente que el gas se volverá más caro. Los contratos, dice, son generalmente acuerdos a largo plazo, algunos de los cuales duran hasta mediados de la década de 2030. "Muchos de los contratos de Gazprom ya tienen un precio basado en los centros de gas de Europa y su cuota crecerá en el futuro".

¿Quiénes son los ganadores y los perdedores?

Como en cualquier gran proyecto de energía, TurkStream creará ganadores y perdedores.

Algunos de los países ganadores aquí son los que participan en la construcción y extensión del oleoducto, como "Rusia, Turquía, Bulgaria y Serbia hasta cierto punto", dice Kapitonov.

Los perdedores de este nuevo oleoducto incluyen a Polonia y algunos Estados Bálticos, así como Eslovaquia. Se les privará de las tarifas de tránsito a medida que la ruta de tránsito de gas de Ucrania pierda importancia progresivamente .

¿Qué significa esto para la seguridad energética de Europa y la dependencia del gas ruso?

La empresa estatal de gas de Rusia, Gazprom, suministra alrededor del 40 por ciento de todas las importaciones europeas de gas a través de tres grandes gasoductos: Nord Stream 1, que discurre por el Mar Báltico, otro gasoducto que atraviesa Ucrania (Droujba o 'Amistad', y un tercero a través de Bielorrusia (Yamal).

El mayor cliente europeo es Alemania.

Nord Stream suministra un tercio de la cantidad total de gas natural que consume Alemania. De hecho, Alemania está experimentando una transición energética, alejándose de la energía nuclear y del carbón, y ha elegido el gas ruso como una buena alternativa para llevar a cabo esa transición.

Según el experto en gas Kapitonov, Europa depende "en gran medida" de la importación de gas de terceros países, como Noruega, Rusia, Qatar, Argelia o los Estados Unidos. Dos tercios de su consumo de gas proviene del extranjero". Por su cercanía geográfica, España importa gas principalmente de Argelia. Se prevé que el consumo de gas en Europa crezca en el futuro.

Kapitonov añade que la tendencia más importante es la disminución de la producción de gas dentro de Europa, que representa un tercio del consumo europeo.

"Para el 2022, el yacimiento de gas de Groningen (Holanda), que fue la cuna de la industria del gas en Europa, estará definitivamente cerrado. La producción de gas en Noruega se ha estancado y está en continuo declive en el Mar del Norte (Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Alemania).

La creciente demanda de gas, pero sobre todo la disminución de la producción nacional son los dos factores que proporcionan un nicho de importación adicional a medio plazo. Pero la pregunta sigue siendo, de dónde obtendrá Europa este gas: ¿Rusia o los mercados globales?

El bloqueo de Qatar liderado por los saudíes también puede tener el potencial de amenazar la ruta de suministro a los clientes en Europa. El nuevo gasoducto TurkStream ofrece a los países europeos una opción, en caso de que eso ocurriera.

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Principales conexiones de gasoductos en el sur de Europaeuronews

Europa necesita gas de otros lugares, Rusia lo tiene, y mucho

Kostis Geropoulos, Editor de Energía y Asuntos Rusos de The New Europe, dijo a Euronews que TurkStream puede ser "una ruta diferente pero esencialmente es el mismo proveedor". Sin embargo, añade, "todos estos años, Europa ha intentado con mucho empeño diversificar las fuentes".

Las exportaciones de gas natural de Rusia son el comodín de Moscú en el actual enfrentamiento entre Oriente y Occidente. Todos los esfuerzos del país por desestabilizar algunos Estados europeos a través de campañas de desinformación, inteligencia y otros medios parecen un entretenimieto en comparación con la influencia que tiene en términos de energía.

A algunos críticos les preocupa que el Kremlin no sólo esté utilizando el TurkStream para tener un impacto financiero en Ucrania, sino también para abrir una brecha en la seguridad energética europea.

Además, el organismo de control energético de la Unión Europea, la Comunidad de la Energía, dijo en marzo de 2019 que el nuevo oleoducto perjudicará la competencia en la región.

Fundamentalmente, TurkStream aumenta la influencia de Rusia en el patio trasero de Europa.

Reglas antimonopolio

Sin embargo, los países europeos se mantienen firmes. TurkStream terminará en la UE, lo que significa que Gazprom tiene que ajustarse a las normas antimonopolio europeas.

Una de esas reglas antimonopolio estipula que las compañías energéticas no pueden ser propietarias de la infraestructura de tránsito y vender gas a través de ella al mismo tiempo. En resumen: Gazprom no puede construir el gasoducto y al mismo tiempo suministrar el gas por lo que algunos países balcánicos están participando en la construcción de las extensiones.

¿Existe el peligro de que Rusia cierre el suministro de gas a Europa?

Considerando la dependencia de Europa del gas natural ruso, la pregunta sigue siendo si Rusia podría cerrar alguna vez el suministro de gas a Europa, tal como lo hizo en Ucrania en la década de 2000 por cuestiones de deuda.

Pero Kapitonov dice que es muy poco probable que eso suceda.

Sería un suicidio para Rusia cerrar el suministro de gas a Europa.
Sergei Kapitonov
Analista de gas natural en el Centro de Energía de SKOLKOVO

"Sería un suicidio para Rusia cerrar el suministro de gas a Europa", dice, "ya que Rusia depende igualmente de los ingresos del gas que se vende a Europa". Kapitonov señala que las ventas de gas natural a Europa representan alrededor del "15% de todos los ingresos de exportación de Rusia".

Además, los mercados de gas en Europa han cambiado en la última década. Hoy en día, Europa está equipada para reemplazar completamente el gas ruso con gas natural licuado (GNL) de los mercados mundiales, dice Kapitonov.

¿Cómo afecta esto a la relación entre Turquía y Rusia?

Turquía y Rusia tienen una relación bastante complicada, en la que los ánimos pueden cambiar rápidamente, especialmente en el ámbito militar.

Ambos países están apoyando a bandos opuestos en Siria y Libia, pero tienen lazos económicos extremadamente fuertes.

De hecho, la construcción y planificación de TurkStream se detuvo temporalmente cuando Turquía derribó un avión de combate ruso en noviembre de 2015. Turquía es, además miembro de la OTAN, a menudo denostada por el Kremlin.

Turquía y Rusia restauraron sus relaciones diplomáticas en el verano de 2016 y firmaron un acuerdo TurkStream en octubre de 2016.

Según Kapitonov, no es tan blanco y negro como parece, considerando sus compromisos militares.

Por ejemplo, dice, "Rusia vendió los sistemas antimisiles S-400 a Turquía, lo cual es un paso estratégico que va mucho más allá del comercio agrícola o energético". Hay gente en el poder en ambos lados que apuesta seriamente por una alianza estratégica entre Rusia y Turquía. Si tal alianza se materializará alguna vez es una cuestión muy interesante".

Kapitonov piensa que "Turquía cree que Rusia puede ayudarle en sus relaciones políticas con la UE, el mundo árabe, etc." y en términos de la alianza energética, Turquía se está acercando a convertirse en un centro mundial de gas. Ese tipo de control sobre los flujos de gas puede proporcionar "importantes beneficios financieros para un país".

Además Turquía casi no tiene reservas energéticas propias y está importando la mayor parte de ellas por lo que esta nueva posición le resulta bastante cómoda.

Kemal Kirisci, director del proyecto de Turquía en el Instituto Brookings, dijo a Euronews que "Putin tiene interés en "asegurarse de que haya una Turquía que pueda seguir importando gas natural y pagándolo". Y en segundo lugar, Rusia tiene que mantener una relación con Turquía que permita a Putin la posibilidad, en la medida de lo posible, de alejar a Turquía de la OTAN y de la Unión Europea". Sobre todo de la OTAN, no tanto de la UE".

¿Y Ucrania qué tiene que ver en todo esto?

Ucrania y Rusia están en conflicto desde febrero de 2014. Las tensiones aumentaron dramáticamente cuando Rusia se anexionó Crimea ese mismo año. En respuesta, la UE y muchos otros países impusieron sanciones contra Rusia.

La mayoría de los expertos coinciden en que TurkStream forma parte de los planes de Rusia para evitar Ucrania, que actualmente es una de las principales rutas de tránsito para el suministro de gas a Europa.

No obstante, los países de la UE siguen haciendo negocios en cuestiones energéticas con Rusia.

Además, en 2014 Gazprom cortó el suministro de gas a Ucrania, en pleno invierno, por una deuda impagada, en la llamada "Tercera Guerra del Gas".

En general, los nuevos gasoductos de Rusia han afectado a Ucrania y sus ingresos por el tránsito de gas. De hecho, el tránsito de gas a través de Ucrania cayó aproximadamente un 40% entre 2011 y 2014, después de que el gasoducto Nord Stream 1 entrara en funcionamiento, pero se había recuperado en gran medida en 2017.

Sin embargo, el cambio de ruta del gas también ha traído oportunidades a Ucrania. El país no ha importado gas ruso directamente desde 2015. En cambio, sus importaciones provienen de Europa a través de Eslovaquia, Hungría y Polonia.

A finales del año pasado, justo cuando los contratos de gas natural ruso-ucranianos estaban a punto de agotarse, ambos países firmaron varios contratos para asegurarse de que el gas ruso todavía pudiera transitar hacia Europa. Estos contratos permitirán a Ucrania obtener al menos 7.000 millones de dólares en pagos de tránsito de Rusia durante los próximos cinco años.

El acuerdo disipó los temores europeos de una interrupción en el suministro de gas ruso.

El director general de Gazprom, Alexei Miller, describió el conjunto de acuerdos como un "gran paquete que restauró el equilibrio de intereses entre las partes".