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Transparencia salarial, un arma para combatir la brecha entre hombres y mujeres

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Ukraine International Women's Day
Ukraine International Women's Day   -   Derechos de autor  Efrem Lukatsky/Copyright 2019 The Associated Press. All rights reserved
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Sobre una cuerda floja. Así es como se sienten muchas mujeres a lo largo de su vida laboral.

La Comisión Europea quiere poner fin a la cultura de secreto salarial en el sector privado para acabar con la brecha entre hombres y mujeres.

Se trata de uno de los elementos clave de la Estrategia para la Igualdad que acaba de presentar en Bruselas.

"Es evidente que no se pueden comparar los salarios a menos que haya transparencia salarial", explica Helena Dalli, comisaria europea de Igualdad. "Es muy importante que hablemos con todos los interesados. El objetivo es lograr la transparencia salarial para poder avanzar y así abordar la brecha salarial de género".

En la Unión Europea, las mujeres ganan un 16% menos que los hombres. Aunque existen grandes diferencias según el país. En los extremos se sitúan Rumanía, con una brecha del 5% y Estonia, donde es del 25,6%.

Pocos países han adoptado medidas de transparencia, pero hay ejemplos de buenas prácticas en Irlanda, Bélgica, Francia, Finlandia y Suecia. Una de ellas consite en incluir el salario en las ofertas de trabajo y otra en permitir que las nóminas sean verificadas en una auditorias externa.

Una propuesta que no gusta a la patronal. "No creemos que respetar estas normas de transparencia vaya a mejorar la situación porque lo que hemos visto en algunos Estados miembros es que complica las cosas", afirma Markus J. Beyrer, de BusinessEurope. "Lo que hay que hacer es mejorar todo lo relativo a las estructuras que ayudan al cuidado infantil y al cuidado de los familiares que requieren atención".

La estrategia presentada por la Comisión también fija objetivos. Quiere que en la dirección de las empresas haya al menos un 50% de mujeres. Porque en la actualidad apenas si representan el 8%.

Los sindicatos quieren cuotas obligatorias. "A menudo, las mujeres en la cima intentan hacer lo correcto. Esta ley les permitirá ir a la sala de juntas y decir: quiero igualdad de remuneración en esta empresa, la ley lo dice y tienen que ayudarme a hacerlo", dice Esther Lynch, de la Confederación Europea de Sindicatos.

El tercer objetivo de la estrategia es acabar con la violencia de género, incluida la sexual, que afecta al 33% de las mujeres en la UE.

Seis Estados miembros ni siquiera han ratificado el Convenio de Estambul. Se trata de Lituania, Letonia, Bulgaria, Hungría, República Checa y Eslovaquia.