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El coronavirus pone a prueba nuestra salud mental: Cómo mantenernos cuerdos durante la cuarentena

Belgium Virus Outbreak
Belgium Virus Outbreak   -   Derechos de autor  Francisco Seco/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Un ataque de tos que nos hace sospechar, ponernos el termómetro varias veces al día, pasar muchas horas solos en casa dándole vueltas a la cabeza o estar en cuarentena lejos de familiares y amigos. Son tiempos difíciles. El avance de la pandemia del coronavirus y el confinamiento nos pueden estar pasando factura mental.

Euronews ha hablado con Fernando Azor Lafarga, director de PsicologodeCabecera.com, que nos ha explicado qué hacer en estos largos días de cuarentena para combatir la ansiedad.

¿Cómo no obsesionarse con un posible contagio del virus?

Las medidas de protección pueden tener diferentes efectos en cada uno de nosotros en el plano emocional. El miedo a un desenlace fatal, la muerte, puede intensificar la necesidad de garantizarnos que no nos vamos a contagiar y excedernos en las medidas. En especial las personas que sufran alguna enfermedad que pueda debilitarles y las mujeres embarazadas, tenderán a estar más sensibilizadas.

Podemos ser demasiado exagerados con la limpieza de las manos, con el control sobre los objetos personales, estando muy pendientes de quién los ha tocado, de qué forma, de si el de delante ha estornudado, de si se ha tocado la nariz… para personas que necesitan control pueden precipitarse niveles de ansiedad innecesarios y quizás incluso que nos bloquean.

Uno de los efectos del temor a padecer la enfermedad es que uno empiece a auto evaluarse continuamente, pudiendo generar con esta búsqueda de síntomas un estado de alerta que nos lleve a confundir una tos normal con un signo de gravedad.

En nuestra vida cotidiana cada uno tendrá que elegir si está dispuesto a afrontar su porcentaje de riesgo a enfermar, y en función de eso valorar qué medidas le parecen más correctas.

Cuanto más difundidas estén las pautas y más fácilmente se puedan llevar a cabo especialmente en lugares de uso público, con más normalidad se pondrán en práctica.

¿Cómo evitar que se resienta la salud mental de las personas que viven solas durante la cuarentena?

Habría que tener algunas ideas presentes para hacer frente al cambio brusco de las rutinas.

Lo primero es saber que esto tiene principio y final. No va a ser así siempre. Es difícil hacer frente a una situación y no tener una fecha o un objetivo que pelear. A partir de este punto es importante tener rutinas. Dependiendo de si se está solo o acompañado, el día pasará de diferente modo. En cualquier caso hay que estructurar el día. Las rutinas de higiene cotidianas, uso de teléfonos y tabletas, televisión, cocina… Serán las más evidentes y socorridas.

A partir de allí es bueno hacer balance y retomar tareas que por falta de tiempo no se hacen el resto del año: ordenar fotos o recuerdos, orden en casa, proyectos empresariales que no se le han dado forma… Ahora la gente suele estar más disponible. Es un buen momento para charlar y definir tareas.

Es importante que si hay varias personas en la casa, todas puedan tener sus momentos de intimidad, disponiendo de una habitación para estar a solas si se desea.

¿Puede el distanciamiento social derivar en fobia social?

Realmente no lo creo, la naturaleza de las personas es a agruparnos y mantenernos vinculados a otras personas. Lo que sí puede ocurrir es que nos relacionemos con más precaución.

Es fácil mantener un nivel de alarma elevado después de haber estado semanas con la atención puesta en no contagiarse y en contener la respiración cada vez que estamos cerca de otra persona. Por tanto más que fobia social, se producirá una alerta, y quizás algunas fobias a contagiarse.

Las personas con características obsesivas, en especial aquellos que ya padezcan un trastorno obsesivo-compulsivo, pueden tener recaídas y bloqueos con todo esto.

No hay que olvidar que para muchas personas esta situación es más dura por la falta de ingresos al cerrar sus negocios que por el puro contagio. La vivencia de incertidumbre en el tema económico puede ser muy duro y generar niveles de ansiedad también muy intensos.

¿Qué le recomienda a las personas que se han quedado en cuarentena en países distintos a los de su lugar de origen?

Lo normal es que los primeros días sean los más intensos en cuanto a generar ansiedad y bloqueo. En la medida en la que se alcance una rutina y se valoren las consecuencias exactas de la situación lo normal es que se entre en una situación de tranquilidad aceptable.

Normalmente será una situación que tendrá un equilibrio inestable, pero hará que la ansiedad inicial sea más tolerable. Si repasamos momentos de nuestra historia reciente, como es el caso de las torres gemelas o los atentados de Atocha, veremos que la rutina produce un efecto balsámico sobre las personas. No hace que dejemos de preocuparnos pero la vivencia emocional tiende a moderarse.

¿Puede ser estos días de cuarentena un test para nuestra salud mental?

Seguro que sí. Mucha gente va a salir fortalecida y orgullosa de haber superado retos como el actual. Por ello es un buen momento para repasar un concepto clave para predecir nuestra respuesta ante catástrofes o cambios bruscos: la resiliencia.

Según nuestras las características de cada uno, vivir ciertas situaciones producirá efectos distintos. situaciones como un posible despido, muchas cosas pendientes que no acaban de atenderse, muerte de personas queridas, diagnóstico de enfermedades graves. Hay quienes se hunden y otros que salen más reforzados, o por lo menos no dañados.