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La fórmula para pasar la cuarentena con niños: información a través de juegos y confianza

La fórmula para pasar la cuarentena con niños: información a través de juegos y confianza
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¿Y qué hacemos con los niños?, es una de las preguntas más repetidas en estos días de cuarentena.

El encierro por el coronavirus ha convertido las casas en una olla exprés de emociones y sentimientos que padres e hijos aprenden a gestionar sobre la marcha. Psicólogos y profesores contribuyen desde la distancia a seguir con la rutina educativa y ahuyentar los fantasmas del virus.

“Obviando lo negativo, esta crisis es una oportunidad para detenerse y reflexionar, encontrarse con uno mismo y que las familias se reencuentren”, explica a Euronews Joaquín Serrabona psicólogo clínico infantil de Barcelona y profesor de la Universidad Ramón Llull.

Todas las crisis tienen una parte positiva. “Todos estamos aprendiendo muchísimo. Hay mucha colaboración. Los profesores más jóvenes ayudamos a los mayores con la tecnología y los alumnos se ayudan entre sí”, cuenta Carlota Martínez profesora de secundaria del Colegio Saldaña de Burgos.

No es una tarea fácil, requiere esfuerzo por parte de todos. Los padres deben intentar mantener una actitud no alarmista y sosegada. Para Serrabona la fórmula básica para afrontar esta crisis es: información y soluciones.

“Hay que evitar que surjan los fantasmas, el miedo incontrolable a aquello que no se ve, por eso hay que ofrecer a los niños información veraz adaptada a su edad, para que comprendan lo que pasa, pero es fundamental también darles soluciones, esperanza y confianza”, cuenta a Euronews.

De ahí la importancia del lema impulsado por padres y niños en Italia: Tutto andrà benne (Todo irá bien). Un mantra positivo escrito sobre dibujos coloridos de arcoíris que se ha extendido ahora a otros países. Los niños mandan así una señal de esperanza en tiempos inciertos.

También remarca el psicólogo la importancia de los cánticos, aplausos e intercambios en los balcones porque “permite a los niños ser partícipes y socializar”. Este es un fenómeno “muy interesante y muy motivante porque somos seres sociales y esto nos hace formar parte de esa sociedad. Es un estímulo que habría que mantener”.

Cómo dar información a los niños

Para los más pequeños una forma de canalizar el miedo y explicarles lo que ocurre es a través de cuentos, como el que ha elaborado ya el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, o a través de dibujos donde los niños pueden expresar sus sentimientos, sus deseos y a partir de ahí poder hablar sobre lo que ocurre.

La profesora Carlota Martínez lanzó esa iniciativa hace unos días a través de su Instagram (@berninianosebau), donde también cuelga sus lecciones de Historia o recomienda lecturas y películas a sus alumnos. “¿Cómo es vuestro coco?”, preguntó. Su buzón se llenó de dibujos y de conversaciones que destaparon los fantasmas de muchos adolescentes.

Lidia Santos es ginecóloga y madre de tres hijos, uno de 8, otro de 7 y la pequeña de 4. “Ya desde el principio les hablamos del coronavirus a través de las canciones y les explicamos lo del virus, adaptado a lo que podían entender, así que cuando cerraron los colegios no se preocuparon. Saben que lo que pasa pero ellos viven en su burbuja”, cuenta.

Lidia y su marido se han cuidado mucho de no transmitirles preocupación y además han elaborado un calendario de rutinas con deberes del colegio, ejercicio físico y también ocio. “Hay miles de links e iniciativas para hacer actividades”, admite Lidia. “Pero lo importante es el espacio”. Ellos están en el campo donde los niños pueden salir. “El problema sería estar todos en un piso sin una terraza o algún lugar exterior”, reconoce que su situación es privilegiada.

Geraldine Morel madre y profesora de educación infantil cuenta a Euronews que a su hijo le tranquiliza pensar que sus amigos están en una situación similar. “Hay que explicárselo, si no piensa que él está recluido y el resto pasándolo bien y disfrutando del sol”. Cada día los alumnos de su clase reciben y mandan vídeos de su día a día y esto les hace mantener el contacto. Es vital que los niños sigan socializando.

El aburrimiento como parte del crecimiento emocional

“El aburrimiento es una emoción desagradable pero necesaria porque te avisa de que hay un malestar y la mejor opción para combatirla es la imaginación”, explica Serrabona. El aburrimiento es una emoción que nos coge por sorpresa porque hasta ahora no ha habido conexión con ese malestar.

Antes cuando se aburrían pintaban, leían, jugaban, hacían un lego pero ahora se lanzan a las pantallas y limitamos la posibilidad de salir de ese aburrimiento con creatividad y comunicación.

La rebeldía adolescente frente al encierro

Los profesores han recibido pautas para seguir con la actividad docente evaluable pero hay que tener en cuenta que es una situación excepcional, “no en todas las casas hay suficientes pantallas, a veces internet se cuelga y no podemos ser una carga sino una ayuda”, argumenta Carlota Martínez, profesora de secundaria.

Los profesores ponen todo de su parte para subir el material, colgar vídeos, contestar preguntas y que los alumnos no pierdan el curso. Esta es también una preocupación muy extendida también entre los padres.

A pesar de la rutina y las clases, la primera semana fue complicada, especialmente para los adolescentes, según explica Serrabona, porque se requiere una adaptación. Durante los primeros días los adolescentes querían salir por encima de todo, pero ahora con las multas, la prohibición de los padres se ha traspasado a la autoridad, a la policía, cuenta el psicólogo.

“Lo positivo es que también a los adolescente les está obligando, poco a poco, a tener consciencia social no moverse solo por su deseo individual”, reconoce. El problema será si se alarga mucho por eso lo importante es evitar roces y enfrentamientos y para eso padres, profesores y psicólogos trabajan estos días.