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Hungría manda a enfermos a casa para dejar sitio a pacientes de COVID-19

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Hungría manda a enfermos a casa para dejar sitio a pacientes de COVID-19
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Hungría envía a sus casas a decenas de pacientes hospitalizados para liberar camas y poder ingresar a afectados por coronavirus. El ministro de Sanidad, Miklós Kásler, ordenó a los directores de los hospitales liberar el 60 % de su capacidad; en torno a unas 40 000 camas. Según el primer ministro, Viktor Orbán, hay que prepararse para lo peor.

Muchos enfermos crónicos que requerían hospitalización han tenido que irse a casa, con el consiguiente riesgo de complicaciones o incluso de muerte por falta de atención adecuada. Es el caso de Józsefné Ambrózy, enfermera jubilada a la que le han amputado una pierna.

"Simplemente nos dijeron que había que dejar sitio libre. No entiendo por qué, pues el edificio sigue vacío y no lo utilizan.

Me he quedado sin los cuidados que necesito en la otra pierna, que no está muy bien y si empeora, también la perderé. No quiero llegar a eso. Antes de que ocurra, prefiero suicidarme", declara Józsefné Ambrózy

Todos los días se conocen casos similares, como el de una anciana que tiene que ocuparse de su marido, con demencia senil y en silla de ruedas. Muchos consideran la decisión del Gobierno como una especie de eutanasia. La máxima autoridad sanitaria del país dice que la situación no es tan mala.

"El 50 % de los hospitales están vacíos ahora mismo. Según reflejan los informes de los directores de los centros médicos, no se ha mandado a sus casas a tantos enfermos hospitalizados como cree la gente", declara Cecília Müller, jefa del Sistema Nacional de Sanidad.

El Gobierno pretende contar con 8 000 ventiladores en mayo.

"De momento nadie tiene la solución para el problema. Si los familiares continúan con su vida normal, puede resultar peligroso para los enfermos que han sido enviados a sus domicilios. La única opción para atenderlos es contratar a una enfermera pero la mayoría no tiene dinero para afrontar los gastos. Así que alguno de los familiares debe quedarse al cuidado del enfermo y exponerse a perder su empleo. Conservar el trabajo es vital en plena pandemia", concluye Zoltan Siposhegyi, corresponsal de Euronews en Hungría.