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El caso de una peluquería estadounidense que muestra la eficacia de las mascarillas contra el COVID

Archivo. Una peluquería estadounidense utilizando material de protección.
Archivo. Una peluquería estadounidense utilizando material de protección.   -   Derechos de autor  Alberto Pezzali/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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En pleno debate mundial sobre el uso de mascarillas para frenar el insidioso avance del nuevo coronavirus, los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) han presentado un caso de estudio que mostraría hasta qué punto son eficaces para evitar la transmisión.

Después de algunos mensajes ambiguos, como ha ocurrido en todos los países, ahora el CDC promueve el uso de mascarillas, aunque sean de tela, como uno de los mejores métodos de protección.

Se trata del caso de una peluquería de Springfield, en Missouri. Sus dos empleados dieron positivo por COVID-19.

Cuando los servicios sanitarios contactaron a los 139 clientes que habían pasado por el local desde la infección, para intentar seguir y controlar el avance de los contagios se asombraron de que ninguno de ellos resultó contagiado o presentaba síntomas. Los 67 que se sometieron a tests dieron resultado negativo.

Esto a pesar de haber pasado más de 15 minutos a una distancia de menos de un metro en un espacio cerrado con una persona contagiada, o lo que es lo mismo, las condiciones perfectas para la transimisión del SARS-CoV-2 de una persona a otra.

CDC
Infográfico ilustrando el caso de estudio de esta peluquería.CDC

El 12 de mayo, un peluquero (peluquero A) experimentó síntomas respiratorios en el salón de Springfield, Missouri. Sin embargo, siguió trabajando hasta el 20 de mayo, cuando recibió un positivo en la prueba de Covid-19.

Un segundo peluquero, cuyo estudio no especifica si era hombre o mujer (peluquero B), se expuso a su colega y desarrolló síntomas el 15 de mayo, mientras que también siguió trabajando hasta el 20 de mayo. Se realizó una prueba que dio positiva dos días después.

El salón cerró entonces durante tres días y fue desinfectado mientras las autoridades sanitarias identificaban 139 clientes potencialmente expuestos. El resto del personal estuvo en cuarentena durante dos semanas.

Durante sus interacciones con los clientes, ambos miembros del personal llevaban máscaras: un modelo de algodón de dos capas para la primera persona, un modelo similar o una máscara de tipo quirúrgico para la segunda persona.

Sin embargo, entre las citas y en ausencia de los clientes, los dos colegas no se cubrían la cara durante sus interacciones.

Luego se supervisó la salud de los 139 clientes y se les ofreció una prueba. Ninguno de los 67 individuos que aceptaron la prueba dio positivo. En cuanto a los otros, no desarrollaron ningún síntoma en dos semanas.

Alfredo Falcone/LaPresse
Imagen de archivoAlfredo Falcone/LaPresse

Los clientes se dividían aproximadamente por igual entre hombres y mujeres. La edad de los mismos osciló entre los 21 y los 93 años, con una media de 52 años. Una abrumadora mayoría también usó máscaras mientras se arreglaban el cabello durante las citas que duraron entre 15 y 45 minutos.

Para los científicos de los CDC, este estudio refuerza su creencia de que la máscara es una barrera para la propagación del Covid-19.

"Debería considerarse la adopción generalizada de políticas que exijan el cubrimiento de la cara en lugares públicos para reducir el impacto y la magnitud de las posibles nuevas olas de Covid-19", dicen.

Otro estudio publicado esta semana por investigadores en el Hospital General de Massachusetts de Boston demuestra la reducción de contagios entre el personal médico cuando las mascarillas se hicieron obligatorias.

Antes del uso generalizado de mascarilas, la tasa de infección aumentaba exponencialmente a un ritmo de 1,16 por ciento por día. Después de que se requirieron las máscaras, el índice de positividad entre los trabajadores de la salud comenzó a disminuir lentamente a un ritmo de 0,49 por ciento por día.

Estados Unidos es el país más afectado por el COVID-19 y la cifra de contagios sigue aumentando.

La Administración Trump ha decidido quitar a los CDC el control sobre las cifras de hospitalizaciones y otros datos relativos al COVID-19 en un movimiento que desata las inquietudes de algunos expertos. Los CDC seguirán reportando los datos sobre infecciones o fallecidos.