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Mostra de Venecia: arranca el primer gran festival de cine de la era post Covid

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Por Emma Jones
Los operarios dejando todo reluciente para la gran apertura
Los operarios dejando todo reluciente para la gran apertura   -   Derechos de autor  Domenico Stinellis/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Arranca la Mostra, el primer gran festival de cine que se celebra en versión "física" tras la pandemia de Covid-19.

Es un festival como ningún otro en cuanto a su reputación de lanzar a los ganadores de los Oscar.

Birdman, Cisne Negro, Joker, La Forma del Agua, Gravity, La la Land - las estrellas de estas películas comenzaron su búsqueda de los Premios de la Academia estadounidense brillando en la alfombra roja de Venecia en el calor del verano.

Este año, sin embargo, Venecia es un festival como ningún otro, simplemente en términos de elegir seguir adelante como un evento físico después de un verano en el que algunos de sus principales rivales, festivales de primer nivel como Cannes, tuvieron que ser cancelados. Berlín se salvó in extremis al celebrarse en febrero.

Pero no se permitirán fans gritones cerca de la alfombra roja, ni colas para las mejores entradas de cine, ya que sólo se podrá reservar por Internet, y se harán controles de temperaturas, con mascarilla por favor, para entrar a cines medio llenos.

Pero habrá estrellas.

La actriz británica Tilda Swinton y el actor estadounidense Matt Dillon están entre el puñado de nombres de alto perfil que se espera que caminen por la alfombra roja (respetando la distancia social).

¿Regresa el festival de cine, o es el fantasma del antiguo ?

"Ciertamente nos hace preguntarnos cuál es el propósito de este tipo de eventos", dice Jason Solomons, presentador de la BBC Radio y conductor del podcast de cine "¿Has visto algo bueno últimamente?" (Seen Anything Good Lately?) ¿Podemos dar glamour en medio del COVID-19, o hacer preguntas a estrellas vestidas con ropa de diseño parece un poco de mal gusto en estos días?

"Tal vez Venecia piense que la magia de las películas quitará las telarañas, el problema es que se necesita una película mágica para hacerlo. Las películas sobre camioneros húngaros, por ejemplo, no van a ser suficientes", añade Solomans.

El año pasado, Venecia otorgó su máximo galardón, el León de Oro, a Todd Philips y Joaquín Phoenix por Joker, que compitieron junto a los otros grandes éxitos norteamericanos: Marriage Story de Noah Baumbach, la superproducción espacial Ad Astra protagonizada por Brad Pitt, y The Laundromat dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Meryl Streep, que fue una mirada satírica al escándalo de Panama Papers.

Este año hay dos películas estadounidenses en competición: Nomadland, basada en la novela de Jessica Bruder sobre los estadounidenses mayores que viajan por el país por trabajo, dirigida por Chloe Zhao y protagonizada por Frances McDormand; y The World to Come, de la neoyorquina Mona Fastvold, con Casey Affleck que protagoniza un drama sobre la vida en la frontera estadounidense en el siglo XIX. No es de extrañar que ninguno de los actores de EEUU venga a Venecia.

Sony Pictures Worldwide Aquisitions
Fotograma de "El mundo que viene" (The World to Come)Sony Pictures Worldwide Aquisitions

Apertura italiana

El festival se abre con una película italiana por primera vez en una década. Lacci, un drama familiar del veterano director Daniele Lucchetti. Si bien el número de producciones puramente europeas no ha cambiado en la competición de este año -como en 2019, cerca de la mitad de ellas fueron financiadas en este continente, ¿Significa esto que hay una mayor oportunidad de acaparar los titulares?

"Ciertamente, con menos películas y estrellas estadounidenses camino a Venecia, se prestará más atención a las películas europeas. Pero, ¿de qué manera?" se pregunta Wendy Mitchell, editora colaboradora del diario Screen International.

"Los críticos en Venecia siempre prestan atención a estas películas. Pero una película de arte y ensayo lituana no puede reemplazar las imágenes de George Clooney en un barco que se dirige al Lido de Venecia en las primeras páginas de un periódico mundial. El tipo de grandes acuerdos de distribución que pueden ocurrir con esas películas de los Oscar lanzadas en Venecia no se trasladarán necesariamente a las películas europeas más pequeñas", sostiene Mitchell.

Sin embargo, directores noveles como la londinense Ana Rocha de Sousa, nacida en Portugal, están agradecidos de que el festival siga adelante. Presenta su primer largometraje, 'Listen', en la sección Orrizonti del festival, su principal concurso paralelo.

Orrizonti
Fotograma de "Listen" (Escucha) de Ana Rocha de SousaOrrizonti

Es la historia de dos padres portugueses en Londres que luchan contra los servicios sociales británicos para mantener a su familia unida, y el director dice que la exposición del festival es vital.

"Es un gran honor tener la oportunidad de compartir la película con el mundo, no sólo considerando que es mi debut, sino también por los difíciles momentos a los que nos enfrentamos en 2020", dice a Euronews.

"Admiro el coraje que se necesita para mantener un festival como Venecia en tiempos de pandemia como este". Considero que es una decisión muy valiente y como cineasta estoy muy agradecida por ello. Debemos luchar contra COVID-19 con responsabilidad, pero también debemos seguir viviendo, siempre y cuando respetemos conscientemente las reglas".

Mujeres en el cine

De Sousa, que rodó Listen con un equipo de filmación mayoritariamente femenino, también parece ser parte de otra diferencia sustancial con Venecia este año - su muy incrementada presencia femenina en la dirección.

Posiblemente picado por las críticas de que sólo dos mujeres participaron en la competición principal el año pasado, en 2020 tiene ocho directoras, y el jurado está encabezado por la actriz Cate Blanchett.

Por supuesto, a estas alturas, nadie sabe si Venecia será un éxito, pero el éxito se define probablemente en términos de conseguir terminar el festival sin los titulares negativos de que ha ayudado a aumentar las cifras de COVID-19 de Italia. Su mayor temor - y el de todos los festivales de cine que esperan seguir sus pasos y celebrar un evento - debe ser que termine siendo proclamado el epicentro de un nuevo brote, otro cluster.