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COVID-19: última oportunidad para Europa de evitar una vuelta a la situación de la primavera

Una calle de Barcelona esta semana
Una calle de Barcelona esta semana   -   Derechos de autor  Emilio Morenatti/AP2020
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Europa está ante la última oportunidad de evitar volver a un escenario como el de primavera. Lo advertía la comisaria de Salud Stella Kyriades en la presentación del 12º informe del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC).

El texto advierte que tras la "necesaria" relajación de las restricciones durante el verano, la epidemia de COVID-19 está alcanzando niveles preocupantes en muchos países, a menudo peores que durante el pico de la primera ola, en la primavera.

Señala a los jóvenes como conductores de los contagios en muchos países y llama a proteger la salud mental de los ciudadanos frente la posibilidad de nuevas restricciones y prepararse para un escenario de transmisión generalizada del virus.

Para remediarlo el ECDC llama a intensificar las "actuaciones no farmacéuticas" (la higiene, las medidas de protección y distanciación física y social) mientras no exista una vacuna contra el virus.

La otra recomendación del centro es una mayor precisión en las políticas de tests y control de las cuarentenas de las personas contagiadas.

Según el centro hay dos grupos de países: aquellos que mantienen una tasa de contagios estable o baja (Alemania, Chipre, Finlandia, Grecia, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Polonia y Suecia) y el resto que están en una situación "preocupante".

El problema, según el ECDC, es que en los países con tasas de contagio moderadas y que se dan principalmente en la población joven, el riesgo sanitario global es moderado, pero las personas frágiles (principalmente personas mayores y con problemas cardiacos, obesidad o diabetes) quedan muy expuestas a sufrir formas graves de la enfermedad.

En los países con tasas de contagio altas como España, Francia y el Reino Unido el riesgo de contagio de la población general es alto, la posibilidad de desarrollar formas graves moderadas, pero el riesgo es muy alto para las personas frágiles.

El centro advierte también del riesgo de saturación de los centros sanitarios durante la temporada de catarros y gripe del invierno por lo que recomienda que se refuercen los programas de vacunación.

El ECDC advierte que estamos todavía muy lejos de la inmunidad colectiva y que la prevalencia indica que pocos países superan el 15% de personas que han pasado la enfermedad. Además no se sabe con certeza si se puede contraer la enfermedad varias veces.

Reconoce que el alto número de casos observado se debe en parte a la multiplicación del número de pruebas diagnósticas, pero muestra que la tasa de positividad (relación entre el número de casos y el número de positivos) está creciendo de forma sostenida.

_Desde julio ha habido un aumento del número de casos de COVID-19 detectados en Europa. Esto se puede deber en parte a la mejora de las estrategias de tests. Sin embargo también puede indicar que las medidas actuales son insuficientes para reducir o controlar la exposición al virus.
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ECDC
Izquierda, comparación del número de casos / 100.000 habitantes (rojo) y muertes (azul). Derecha: número de tests/ 100.000 habitantes y tasa de positividad (%)ECDC

Propuestas del ECDC para evitar el peor escenario posible en Europa

El centro ha elaborado una lista con una serie de recomendaciones para las autoridades sanitaras.

Preparación para un escenario de transmisión generalizada - El centro llama a una respuesta "enérgica", tanto en medidas de contención como de mitigación y con especial atención a las zonas menos afectadas durante la primera oleada.

Poblaciones destinatarias clave

- controlar la transmisión entre los niños mayores y los adultos menores de 50 años

- proteger a las personas médicamente vulnerables

- proteger a los trabajadores de salud, en particular los que participan en la prestación de atención primaria.

Intervenciones no farmacéuticas (NPI) - el centro reconoce que muchas de ellas, como los confinamientos, pueden tener un impacto negativo en el bienestar, la sociedad y la economía. "Por consiguiente, su utilización debe guiarse por la situación epidemiológica local".

Estrategias de pruebas diagnósticas - el ECDC recuerda que un sistema de pruebas fluido es imprescindible para asegurar la localización de contactos y el aislamiento de los casos.

Rastreo de contactos - se recomiendan tests rápidos, independientes de los síntomas y la cuarentena de contactos con alto riesgo. El ECDC también recomienda la realización de prueba en entornos de alto riesgo (por ejemplo, los asilos de ancianos).

Cuarentena - Se recomienda una cuarentena de catorce días para las personas que hayan tenido contacto con casos confirmados de SARS-CoV-2. Esta puede acortarse a 10 días después de la exposición, si la prueba de PCR del día 10 es negativa.

Mensajes fuertes para promover el cumplimiento de los comportamientos de protección clave - Los mensajes de comunicación de riesgos deben hacer hincapié en que la pandemia está lejos de haber terminado. "Esto es un maratón, no un sprint"; y "No debemos bajar la guardia". El comportamiento de la gente sigue siendo la clave para controlar la pandemia.

La reducción del cumplimiento de las medidas de protección por parte de los jóvenes es cada vez más preocupante. "Es esencial que los jóvenes se consideren a sí mismos como parte de la solución y que participen activamente en las estrategias de control de la pandemia, así como en la labor de recuperación" comenta el centro.

Protección de la salud mental - "es probable que el actual retorno a altas tasas de incidencia y la consiguiente posibilidad de que se vuelvan a imponer medidas restrictivas en algunos países provoque nuevas tensiones. "Esto puede ser exacerbado por el regreso de días más cortos y fríos, que dificultan la socialización segura de las personas en el exterior" . Por ello el informe llama a incidir en estrategias de protección.

También señalan los efectos de la propia enfermedad en la salud mental. " Hay pruebas de que los pacientes de COVID-19 pueden experimentar delirio, depresión, ansiedad e insomnio cuando están enfermos" dice el ECDC advirtiendo que en muchos casos (un 56% según un estudio) los pacientes siguen sufriendo algunos síntomas un mes después de la recuperación física. "Aunque todavía no se sabe cuánto tiempo pueden continuar estos síntomas, se trata de una preocupación potencialmente grave a largo plazo que requiere atención, dada la elevada carga psiquiátrica que esas condiciones pueden acarrear tanto a nivel individual como comunitario" comenta el informe.