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El difícil vuelo de Perú y Panamá hacia la "nueva normalidad"

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Llegada de los primeros pasajeros tras la reapertura del aeropuerto de Tucumen en Panamá
Llegada de los primeros pasajeros tras la reapertura del aeropuerto de Tucumen en Panamá   -   Derechos de autor  AFPTV
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Panamá abre sus cielos en busca de la nueva normalidad. El aeropuerto internacional de Tocumen ha reanudado los vuelos internacionales y el país ha reabierto sus puertas al turismo en busca de un soplo de oxígeno tras meses de asfixia económica debido a la pandemia de la COVID-19.

Conscientes de los riesgos que conlleva la reapertua, las autoridades han multiplicado las medidas de vigilancia sanitaria: los turistas deberán traer consigo un certificado negativo de COVID-19 o someterse a una prueba en el aeropuerto, cuyo resultado se obtiene en media hora: si da positivo, deberá pasar una cuarentena en un hotel hospital designado por el Gobierno.

Con apenas cuatro millones de habitantes, Panamá es el país con más contagios de Centroamérica. ha registrado más de 120.000 infectados y unos 2.500 fallecidos.

También trata de recuperar el pulso económico Perú, el tercer país latinoamericano más castigado (en número de muertes) por la pandemia tras Brasil y México. Las autoridades quieren evitar a toda costa volver a los confinamientos generalizados, tan dañinos para el tejido económico y social, por lo que la población tendrá que convivir con el virus:

"(Es probable que ) el virus persista, persista quizás ya no en brotes masivos comunitarios como la que hemos tenido, pero sí en pequeños cluster, pequeños brotes que van a ir produciéndose en diversos lados. Sumados todos estos pequeños brotes van a constituir lo que estamos llamando la "larga meseta de caída", o sea, no va a caer fácilmente el número de casos en global", comenta el médico infectólogo Augusto Tarazona, presidente del Comité de Salud Pública del Colegio Médico de Perú (CMP).

Las autoridades insisten en la necesidad de que se respeten las medidas de seguridad sanitaria y el distanciamiento social. En el peor de los casos, alertan, la segunda ola de la pandemia podría casi triplicar el número actual de infectados hasta superar los 2,4 millones de casos. Sobre el número de fallecidos, unos 33.500 hasta ahora, han augurado que se registrarían picos de más de 2.250 muertes diarias por COVID-19.