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" Hay que castigar" dice un cura ante la iglesia donde fueron asesinadas tres personas

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Por euronews con EFE
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" Hay que castigar" dice un cura ante la iglesia donde fueron asesinadas tres personas
Derechos de autor  Daniel Cole/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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Las muestras de solidaridad y condolencias son continuas ante la básilica de Nuestra Señora en Niza, al sur de Francia, donde el jueves fueron asesinadas tres personas, una degollada, por un supuesto integrista islámico. Un joven tunecino de veintíun años, que llegó a la isla italiana de Lampedusa, el pasado mes y que la policía redujo hiriéndole de gravedad. Su acto criminal no tiene perdón ni para el cura armenio, Boghossian Khatchadour, rector de la Iglesia apostólica armenia de Niza.

"Hay que castigar", dice un cura armenio

"Hay que castigar. No hay otra solución.Hay que castigar y con firmeza, porque cada vez que perdonamos, vuelven a actuar y cada vez más y no solo en Francia sino en todo el mundo, y eso es intolerable, inadmisible", afirma el religioso con voz entrecotarda por la emoción.

El Gobierno francés parece haber oído esta súplica y ha tomado medidas. Así lo ha anunciado el ministro del Interior, Gérald Darmanin.

"El consejo de defensa ha decido aumentar las fuerzas de vigilancia, llamando a 3.500 gendarmes reservistas que estarán en activo a partir de este lunes y a los que también se unirán otros 3.500 policías y gendarmes de unidades móviles que estarán a disposición de las autoridades regionales para proteger las lugares que consideren oportunos".

Niza ya se tiñó de luto el 14 de julio de 2016 cuando en plena fiesta nacional, un islamista, también tunecino pero residente en Francia, arrolló y mató a 86 personas con una camión de carga de 19 toneladas en el paseo marítimo peatonal, que estaba repleto de familias que habían ido a disfrutar del espectáculo de los fuegos artificiales.

Nuestra corresponsal, Anelise Borges resalta que la ciudad vuelve a vivir una pesadilla similar.

"La comoción y la tristeza ya son sentimientos conocidos por los habitantes de Niza que recuerdan todavía perfectamente ese fatídico 14 de julio cuando se produjo ese atentado, el más sangriento ocurrido en Niza."

"Que todo esto se acabe"

En el mismo paseo de los Ingleses, frente al mar, donde se produjo el atentado de 2016, habla Thierry Vimal, un padre que ese 14 de julio sufrió la muerte de su hija.

"Perdí a mi hija, la noche del 14 de julio de 2016. La emoción que he sentido es muy fuerte y bajo el efecto de la emoción y de la ira no se actúa con sensatez. Hay que actuar con sangre fría y se lo dice alguien que quiere que todo esto se acabe".

Francia ha decretado el nivel de máxima alerta y reforzado la seguridad en puntos que considera sensibles, como las iglesias de cara a la festividad de Todos los Santos, tras este atentado de Niza, el tercero que vive el país en algo más de un mes.