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Bélgica crea los “compañeros de mimos” para evitar la soledad en el confinamiento

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Por Euronews
Una pareja se agarra de la mano con dos tazas de café
Una pareja se agarra de la mano con dos tazas de café   -   Derechos de autor  Taylor Hernandez

Bélgica, uno de los países europeos más golpeados por esta segunda ola de Covid-19, crea una figura legal para luchar contra la soledad. Las restricciones de la última semana han hecho disminuir los contagios, pero el Gobierno belga se preocupa por la salud mental de una población que se enfrenta ahora un nuevo confinamiento, aunque más ligero.

Desde el 2 de noviembre se impone un toque de queda, el cierre de hostelería, eventos culturales y comercios no imprescincibles, una medida que se alargará hasta el 13 de diciembre. Para combatir la soledad en esta nueva situación, el Ejecutivo belga ha creado el “knuffelcontact”, o “compañero de mimos”.

Cada persona confinada tendrá derecho a elegir a otra como “contacto de mimos”, que podrá visitar la casa. Quienes vivan solos, eso sí, contarán con dos personas con derecho a visita. Solo los elegidos podrán acudir al domicilio familiar y siempre de uno en uno.

Esta es la medida que el país ha tomado tras ver cómo los hospitales iban llenándose rápidamente obligando a aplicar un estado de alarma. Ha sido el primer ministro belga, Alexander De Croo, quien ha anunciado la decisión como una excepción para tratar de luchar contra la soledad, sin dejar de limitar al máximo el contacto físico. Sin embargo, no se trata del primer país que toma una medida así. En Holanda, por ejemplo, ya existía la figura del "sex buddy" o compañero sexual, aunque dirigida únicamente a este efecto.

Bélgica vive estos días una disminución de contagios y hospitalizaciones. El número de enfermos de covid en las UCI ha descendido en 24 horas de 1.474 a 1470 dejando el incremento medio semanal en el 9 %, con lo que se aleja del límite de 2.000 camas de cuidados intensivos que las autoridades sanitarias belgas han señalado como crítico para el sistema hospitalario. Sin embargo, el país no baja la guardia yel ministro de Sanidad, Frank Vandenbroucke, ha dicho esta semana que para volver a hacer una vida relativamente normal habrá que conseguir "que las cifras sean diez veces inferiores a las que hay actualmente".