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Lo que revela el escándalo sexual del eurodiputado József Szájer sobre la Hungría de Viktor Orbán

Archivo. Partidarios de Viktor Orbán y el partido Fidesz durante la campaña a las elecciones europeas
Archivo. Partidarios de Viktor Orbán y el partido Fidesz durante la campaña a las elecciones europeas   -   Derechos de autor  Darko Vojinovic/Copyright 2019 The Associated Press. All rights reserved.
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La dimisión de un cargo electo por un escándalo siempre desencadena reacciones políticas y llena titulares de noticias.

Pero lo que distingue el caso del eurodiputado húngaro József Szájer no es sólo la naturaleza del escándalo en el que se ha visto envuelto: la forma en que se informa en los medios de comunicación es reveladora en sí misma.

Szájer, la figura más importante del partido Fidesz, que gobierna Hungría, fue sorprendido por la policía cuando asistía a lo que se ha informado como una fiesta de sexo gay en un apartamento encima de un café en la capital belga el viernes por la noche.

Además de tratar de escapar por las tuberías de un apartamento vecino dañándose la mano, la policía encontró drogas en su mochila, algo que negó en una declaración a los medios de comunicación húngaros. La policía le escoltó ensangrentado a su casa, donde mostró sus documentos diplomáticos.

El asunto sería suficiente para hundir cualquier carrera política, pero en el caso de Szájer, el daño potencial a la credibilidad de un gobierno húngaro que persigue con firmeza políticas anti-LGBTQ es aún mayor dada la influencia que ha tenido en la configuración de la política interna del país.

Condena de una flagrante hipocresía

"Szájer es probablemente más conocido en Hungría como una de las personas que redactó la Constitución y en realidad la Constitución es una de las piezas centrales de esta historia porque, en primer lugar, cuando fue redactada en 2011, prohibió el matrimonio entre personas del mismo sexo. O al menos decía que era inconstitucional", dijo a Euronews Aron Demeter, director del programa de Amnistía Internacional Hungría.

El reconocimiento legal de los cambios de género terminó en mayo y más recientemente, el ex eurodiputado ha tenido un papel fundamental en la redacción de las nuevas enmiendas propuestas a la constitución impulsadas por el gobierno de derecha de Viktor Orbán que buscan consagrar los "valores cristianos".

Una enmienda, que define que en la relación parental "la madre es una mujer y el padre un hombre", equivaldría a una prohibición constitucional de la adopción de personas del mismo sexo.

"Que esto sea algo que Szájer impulsó y que sea la figura más importante del Gobierno de Fidesz en Bruselas, hace que esta historia sea aún más absurda", dijo Demeter.

Las acciones de Szájer, y las del gobierno de Fidesz, han sido calificadas de hipócritas en Bruselas.

"Está disfrutando de la libertad de la comunidad LGBTI aquí en Bruselas y al mismo tiempo, su partido está condenando a la comunidad LGBTI de vuelta en Hungría", dijo a Euronews la eurodiputada francesa Manon Aubry.

"Incluso fue uno de los principales redactores de la constitución que criminaliza a esa comunidad en Hungría" añade.

Obviamente aquí el tema... no es la orgía en sí misma, o la orientación sexual de József Szájer. La cuestión es la hipocresía del Gobierno húngaro y el partido Fidesz, y creo que esto definitivamente impacta en la imagen del Gobierno
Zsuzsanna Végh
Investigadora asociada, Consejo Europeo de Relaciones Exteriores

Sin embargo los rocambolescos hechos que han llevado a la caída de Szájer han sido en gran parte silenciados en Hungría, gracias en buena medida al estricto control gubernamental del panorama mediático que se ha ido gestando a lo largo de los años.

"Los mensajes que se han comunicado sobre el caso Szájer, tanto en los medios pro-gubernamentales como en los estatales, han sido claramente controlados sobre muchos de los detalles sensibles; por ejemplo cada referencia a que el eurodiputado participó en una fiesta de carácter sexual", dijo a Euronews Zsuzsanna Végh, investigadora asociada sobre Hungría en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR).

"Si escuchas la radio estatal o ves las noticias del estado, ni siquiera entenderías por qué tendría que dimitir, sólo porque participó en una fiestecilla y violó las actuales restricciones contra la COVID-19, porque esa es la historia que comunican y no van más allá".

Sin embargo, según una encuesta encargada por euronews, los húngaros no parecen dispuestos a hacer suya la versión gubernamental y ni comprenden ni perdonan el escándalo.

Restricciones a la libertad de prensa

Junto con Polonia, Hungría se ha convertido en una bestia negra en los círculos de la UE debido a su aparente erosión de los valores fundamentales de la pertenencia a la UE, a saber, la primacía del estado de derecho y la libertad de prensa.

Hungría ocupa el 89º lugar en la clasificación mundial de la libertad de prensa en 2020, cayendo dos lugares por debajo de lo que estaba el año pasado, según Reporteros sin Fronteras (RSF), y bajando 33 lugares en total en los últimos ocho años.

"Una de las áreas que ha sufrido particularmente durante la última década bajo el gobierno de Orbán ha sido la libertad de los medios de comunicación, comenzando realmente a partir de 2010-2011", dijo Végh.

Orbán ha afirmado el control de su partido sobre los medios de comunicación húngaros, incluyendo la influencia en la producción de las emisoras públicas.

Según una investigación independiente citada en un informe de 2019 de la Federación Europea de Periodistas, casi el 80% de las noticias son "financiadas por fuentes decididas por el partido gobernante".

El último ataque a la libertad de prensa se produjo con el establecimiento de la Fundación de la Prensa y los Medios de Comunicación de Europa Central (KESMA) en 2018. Además de concentrar cerca de 467 medios de comunicación en un solo monopolio con una junta compuesta por personas nombradas por el Gobierno, la KESMA también ha actuado como un torniquete en los ingresos de publicidad estrangulando todo salvo los destinados a medios progubernamentales.

Casi todos los medios regionales también han caído bajo los auspicios del imperio mediático de Orbán. Los medios que conservan su libertad se enfrentan a una ardua batalla para informar con precisión de lo que ocurre en el país.

"Los medios libres, los medios independientes, tienen muy poco acceso a las fuentes oficiales, lo que fue aún peor durante la situación de pandemia", explica Vegh. "Son regularmente ignorados cuando plantean preguntas en las conferencias de prensa y muy a menudo también son atacados por los políticos y los medios de comunicación pro-gobierno" comenta la experta.

La disparidad de la información en el caso Szájer entre los medios de comunicación independientes y los controlados por el Estado ha sido muy marcada.

Mientras que los medios de comunicación indpendientes, como el sitio web de noticias Index.hu, han informado ampliamente sobre todos los hechos que motivaron su dimisión, incluida la participación de Szájer en una fiesta sexual, la historia en sí misma no aparece en los medios de comunicación progubernamentales -incluidos los periódicos Magyar Nemzet y Magyar Hírlap, que en cambio se centraron en el conocido objetivo de Fidesz, el multimillonario George Soros- o informaron brevemente de que se había retirado porque había violado las restricciones locales del confinamiento cierre.

Cambiar la narrativa

Gracias a su dominio de los medios de comunicación húngaros, ¿Conseguirá el gobierno mitigar las consecuencias del escándalo?

"Es bastante pronto para decirlo, pero está claro que los medios estatales y los pro-gubernamentales están en apuros porque creo que todavía están buscando el ángulo para informar sobre esa historia", dijo Demeter. "Un ángulo bastante reciente que han encontrado hoy es decir que que estas acusaciones, que esto se debe a una potencia extranjera desconocida, o más probablemente algún tipo de servicio secreto. Que Szájer es una víctima en este caso porque es un fuerte defensor de los valores tradicionales en una ciudad liberal y un régimen liberal".

Deméter no es el único en sugerir que la táctica probable del gobierno será vender la idea de que Hungría, y Szájer en particular, ha caído en una conspiración para subvertir su programa interno.

Végh también cree que Orbán y los medios de comunicación progubernamentales harán todo lo posible para dar vuelta la historia.

"Obviamente aquí el tema, en mi opinión, no es la fiesta sexual o en sí misma la orientación sexual de József Szájer", dijo Végh. "El tema es la hipocresía del gobierno húngaro y el partido Fidesz, y creo que esto definitivamente impacta en la imagen del gobierno y es por eso que están tratando de silenciar todo el caso y empujarlo bajo la alfombra".

Orbán ya ha intentado limitar el daño del escándalo, confirmando al periódico húngaro Magyar Nemzet que Szájer no sólo se disculpó y dimitió por el asunto sino que también ha dejado el partido Fidesz, del que era miembro fundador.

"Lo que hizo József Szájer no encaja en los valores de nuestra comunidad política. No olvidaremos ni negaremos el trabajo que hizo en los últimos 30 años, pero su acto es inaceptable y no puede ser defendido", dijo. I

No está claro si el distanciamiento de Orbán de Szájer será suficiente para sofocar la tempestad.

Culpar a Bruselas

"Potencialmente, si no pueden barrer bajo la alfombra, entonces otra pista que los medios de comunicación del gobierno pueden utilizar es presentar a Hungría y al gobierno húngaro como la víctima de los ataques de Bruselas debido al veto húngaro sobre el MFF [marco financiero plurianual]", sostuvo. "Que se trata de una especie de represalia contra Hungría porque intenta bloquear la adopción del MFF".

Despertar el sentimiento anti UE ha sido una táctica de éxito utilizada por Orbán en el pasado reciente. En todo caso, levantar el fantasma de la inferencia extranjera por parte de la UE en los asuntos internos húngaros sólo "intensificará aún más" las tensiones existentes con Bruselas, añadió Végh.

Los ánimos ya empiezan a desbordarse en el Partido Popular Europeo (PPE), del que Fidesz era miembro pero ha sido suspendido. El eurodiputado de Fidesz Tamás Deutsch hizo esta semana comparaciones entre la Gestapo y el jefe del PPE, Manfred Weber, en medio de una disputa entre Bruselas y Hungría.

¿Y qué hay de la situación de la comunidad LGBTQ húngara tras la dimisión de Szájer?

"¿[El escándalo] cambiará la narrativa del Gobierno y su intención de seguir violando los derechos humanos de las personas LGBT? Lo dudaría seriamente", dijo Demeter. "Mi experiencia con este Gobierno es que muy probablemente encontrarán un ángulo para distorsionar la historia de Szájer y probablemente impulsarán todas estas enmiendas (contra la comunidad LGTB) y probablemente más enmiendas en el futuro. Así que no creo que se echen atrás por esto".