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Plantón bosnio al jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov

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Plantón bosnio al jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov
Derechos de autor  AP/Russian Foreign Ministry Press Service
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Tensa visita de Serguéi Lavrov a Bosnia. El ministro ruso de Exteriores ha sido desairado por dos de los integrantes de la presidencia tripartita de este país surgido de la antigua Yugoslavia. Mientras Lavrov fue recibido por el serbio Milorad Dodik, los representantes de la entidad croatomusulma le dieron plantón en el segundo y último día de visita oficial. Poco después, en una comparecencia conjunta los presidentes Sefik Dzaferovic (musulmán) y Zeljko Komsic (croata) explicaban su boicot:

"Con el debido respeto a la Federación Rusa, como país grande y poderoso, con el debido respeto al Sr. Lavrov y a las instituciones de la Federación Rusa, no somos personas que acepten convertirse en un peón de Rusia en los Balcanes en sus juegos y conflictos con los países de la UE o los países miembros de la OTAN. Esperamos que lo entiendan y lo apoyen", dijo Komsic, que acusó a Rusia de faltar el respeto a su país.

Tras dejar Bosnia, Lavrov ha visitado Belgrado, donde ha depositado una corona de flores en un monumento en memoria de las víctimas de la primera guerra mundial.

El viaje de Lavrov a los Balcanes ha coincidido con el 25 aniversario de los acuerdos de paz de Dayton, que, con la mediación de Estados Unidos, pusieron fin a una sangrienta guerra étnica que dejó más de 100.000 muertos. Fruto de aquella paz nació un Estado disfuncional, dividido en dos entidades, a menudo enfrentadas: una serbia y otra croatomusulmana. La primera mira a Occidente y la segunda a Serbia y también a Rusia.