Última hora
This content is not available in your region

Muti y la Filarmónica de Viena superan con éxito el reto de un concierto de Año Nuevo sin público

Access to the comments Comentarios
Por Feyrouz con EFE
euronews_icons_loading
Muti y la Filarmónica de Viena superan con éxito el reto de un concierto de Año Nuevo sin público
Derechos de autor  ROMAN ZACH-KIESLING/AFP
Tamaño de texto Aa Aa

Ochenta aniversario del concierto de Año Nuevo en Viena dirigido por Riccardo Muti que este año también cumple los 80.

El director italiano dirigía por sexta vez este mítico concierto pero por primera vez ante una sala sin público, por la pandemia; lo que no le impidió comunicar el mensaje de esperanza y optimismo que transmiten los valses y polcas interpretados con la misma maestría de siempre.

Aunque se sabía que la monumental sala estaría vacía y silenciosa, el saludo inicial de Muti a un auditorio ausente y los primeros planos de un patio de butacas fantasmal resultaron sobrecogedores.

"Seguimos creyendo en el mensaje de la música"

"Es extraño para nosotros tocar en una sala totalmente vacía", reconoció un emocionado Muti durante el recital, pero "seguimos aquí creyendo en el mensaje de la música", pese a "un año horrible".

La falta de cualquier reacción a la conclusión de cada pieza dio al recital un aire de ensayo y los músicos, sabedores de ese problema, trataron de responder con una transición muy rápida que alteró el tempo habitual del concierto.

Muti tampoco obvió la tradición de fecilicitar un feliz año en nombre de toda la Orquesta Filarmónica de Viena, en ete caso, a los telespectadores, millones personas en más de 90 países.

Con todo, el maestro napolitano y la Filarmónica de Viena se sobrepusieron a las adversas circunstancias y ofrecieron un gran espectáculo musical, y eso, en las actuales circunstancias, ya es un triunfo.

La "Marcha de la opereta Fatinitza" daba la nota

La elección de la 'Marcha de la opereta Fatinitza" de Franz von Suppè, que se tocaba por primera vez en un conciero de Año Nuevo en Viena, y que abrió esta edición ya fue todo un acierto; de entrada distiliba alegría y energía.

También destacó la interpretación del "Vals del emperador", en la que Muti y la Filarmónica volaron a gran altura.

Como todos los años, el concierto se cerró con el Danubio Azul y la 'Marcha de Radetzky' aunque faltaban las palmas del público para acompañarla, pero sí hubo aplausos, por medio de una aplicación, de 7.000 personas que siguieron el concierto en las redes,

El próximo Concierto de Año Nuevo lo dirigirá el director argentino-israelí Daniel Barenboim, por tercera vez, después de las ediciones de 2009 y 2014, con la esperanza de que para entonces todo haya vuelto a la normalidad.