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Siria, 10 años: "Matar es muy fácil, pero reconstruir es muy difícil", excombatiente rebelde sirio

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Por Anelise Borges
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Siria, 10 años: "Matar es muy fácil, pero reconstruir es muy difícil", excombatiente rebelde sirio
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"Seguimos preguntando a la comunidad internacional... porque era lo único que podíamos hacer. Pero luego perdimos la esperanza. Y dijimos, bien, tenemos que confiar en nosotros mismos", explica Khaled K.K., excombatiente del Ejército Libre Sirio.

Lo que comenzó como manifestaciones pacíficas contra el régimen sirio, en 2011, se intensificó. La brutal represión del Gobierno contra los manifestantes empujó a oficiales militares a desertar y formar un movimiento de resistencia armada. El surgimiento del Ejército Libre Sirio marcó el comienzo de una nueva fase en la revuelta.

Khaled solo tenía 21 años cuando decidió luchar por una "Siria diferente".

"Era joven y no era médico, no sabía qué más hacer. Así que elegí luchar, llevar un arma y luchar. \_Pero como te dije, no sabía cómo usar un arma. Nunca antes había visto un arma real"_, cuenta Khaled.

Anelise Borges, euronews: ¿Sentiste que estabas haciendo lo correcto, luchando?

"La mayoría de las veces sí, pero a veces me cuestionaba, porque a veces lo que hacía era quitarle la vida a la gente", responde Khaled.

Mientras tanto, la lucha se intensificó. Y los aviones del régimen comenzaron a lanzar bombas de barril en áreas urbanas densamente pobladas.

En el segundo año del conflicto, un millón de civiles habían huido y otros dos millones eran desplazados internos.

Al ver la escalada, Estados Unidos envió un mensaje a los líderes sirios:

"Hemos sido muy claros con el régimen de Al Asad y también con los otros jugadores sobre el terreno, de que una línea roja para nosotros es empezar a ver un montón de armas químicas moviéndose o siendo utilizadas... Eso cambiaría mi cálculo, eso cambiaría mi ecuación", afirmaba Barack Obama, entonces presidente de Estados Unidos.

Pero exactamente un año después, Guta oriental y occidental, en las afueras de Damasco, fueron el escenario de lo impensable: cohetes conteniendo el agente químico sarín cayeron en áreas controladas por la oposición, matando a centenares de civiles.

Se había cruzado la "línea roja" marcada por Barack Obama y el ataque químico contra Guta iba a convertirse en lo más cercano que Occidente iba a estar de una intervención directa en Siria. Pero también en una clara indicación de que evitaría verse envuelto en un conflicto a toda costa.

Después de Guta, Khaled fue gravemente herido y logró salir de Siria para recibir tratamiento médico. Hoy, este excombatiente rebelde dice que ser "refugiado" es lo que realmente está poniendo a prueba su valentía.

"Aprendí que la violencia no va a ninguna parte y que enfrentar la vida es tan peligroso como enfrentar la muerte. Solo necesita más energía. Destruir es muy fácil, matar puede ser muy fácil... \_Pero ganar confianza, difundir la felicidad, difundir el conocimiento, reconstruir, es muy difícil. Superduro"_, asegura Khaled K.K., excombatiente del Ejército Libre Sirio.