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Asedio, viruela y hambre | Así cayó Tenochtitlan, la capital del Imperio azteca

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Monumento a la fundación de Tenochtitlán, Ciudad de México
Monumento a la fundación de Tenochtitlán, Ciudad de México   -   Derechos de autor  AP Photo
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Resistencia, tragedia y muerte. Así se resume, quinientos años después, la conquista de Tenochtitlan, la gran capital de los aztecas, tomada por las tropas españolas de Hernán Cortés y sus aliados indígenas tras meses de asedio, hambre y viruela.

La larguísima batalla comenzó un día como hoy, el 22 de mayo de 1521 y no terminó hasta el 13 de agosto de ese año, marcando el fin del poderoso Imperio azteca. Este capítulo ha quedado marcado a fuego en la historia de México. Así lo ha explicado la alcaldesa de la capital, Claudia Sheinbaum, en un acto conmemorativo.

"La caída del México Tenochtitlan abrió una historia de epidemias, abusos y trescientos años del México colonial", afirmó la jefa de Gobierno.

Los 900 de Hernán Cortés apoyados por miles de indígenas oprimidos por los aztecas

Todo comenzó cuando Hernán Cortés y sus hombres cortaron el suministro de agua dulce y alimentos a la ciudad. Los españoles eran solo 900, frente a una población de 300 000 de habitantes, pero contaban con el apoyo de miles de aliados de grupos indígenas cansados de pagar tributos y estar oprimidos por los aztecas.

"Ya era un pueblo harto, unas sociedades ya hartas de las imposiciones y las instituciones que se les habían obligado a tomar", explica la antropóloga Sandra Guevara.

"Cuando entramos en Tenochtitlan íbamos caminando por encima de cadáveres"

Pero Tenochtitlan fue derrotada, sobre todo, desde dentro, por un enemigo invisible, la viruela, traída probablemente por un esclavo africano que llegó con Hernán Cortés. El virus diezmó a la población de una ciudad consumida por el hambre.

Carlo Treviño, historiador de la medicina de la UNAM, explica qué se encontraron los españoles cuando entraron en Tenochtitlan.

"Cortés y Bernal Díaz nos dicen: "cuando entramos a Tenochtitlan íbamos caminando por encima de los cadáveres, los cadáveres estaban apelmazados, apelmazados por la gran mortandad de hambre y epidemia", cuenta.

La captura del emperador Cuauhtémoc

El emperador Cuauhtémoc dirigió con habilidad la resistencia azteca, pero en agosto de 1521, perseguido hasta el extremo oriental de la ciudad, cayó en manos de los españoles. Se dice que el emperador azteca entregó a los conquistadores una daga y pidió que lo mataran. Según los cronistas, permaneció preso cuatro años, en los que fue torturado, antes de ser ejecutado.

Dos edificios simbolizan esa historia: un templo azteca en ruinas y una iglesia colonial española construida sobre sus restos, junto a los que se alza un edificio de oficinas gubernamentales levantado en la década de 1960.