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La vacuna italiana de COVID muestra una fuerte respuesta inmune en un ensayo intermedio

Por Reuters
La vacuna italiana de COVID muestra una fuerte respuesta inmune en un ensayo intermedio
La vacuna italiana de COVID muestra una fuerte respuesta inmune en un ensayo intermedio   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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MILÁN, 12 jul – Las esperanzas de Italia de producir su propia vacuna contra el COVID-19 recibieron un impulso el lunes cuando la empresa biotecnológica local ReiThera dijo que su vacuna experimental mostró una fuerte respuesta inmunitaria y ningún efecto secundario importante en los ensayos clínicos de fase II o intermedia.

La vacuna, denominada GRAd-COV2, indujo una respuesta de anticuerpos contra la proteína de la espiga o espícula del SRAS-CoV-2 en más del 93% de los voluntarios tres semanas después de la primera dosis, alcanzando el 99% después de la segunda, dijo la empresa en un comunicado.

Sin embargo, ReiThera necesita al menos 60 millones de euros (71 millones de dólares) para financiar los ensayos finales de fase III y recibió un importante mazazo en mayo cuando un tribunal de cuentas estatal rechazó un plan para inyectar fondos públicos en la empresa.

ReiThera informó el lunes de que dos comités asesores independientes habían recomendado que GRAd-COV2 pasara a los estudios de fase III, pero no facilitó información actualizada sobre la financiación.

La empresa ha mantenido conversaciones preliminares sobre la posibilidad de suministrar su vacuna a la Unión Europea, que busca diversificar los suministros e impulsar la producción de vacunas dentro del bloque.

“Nuestro candidata a vacuna ha confirmado su excelente seguridad y su buen perfil de inmunogenicidad en una cohorte amplia”, declaró el director médico de ReiThera, Roberto Camerini, quien añadió que la empresa esperaba poder iniciar los ensayos de fase III lo antes posible.

En el estudio de fase II, que se llevó a cabo en 24 centros clínicos de Italia, participaron 917 voluntarios mayores de 18 años, el 25% de los cuales tenía más de 65 años y presentaba afecciones asociadas a un mayor riesgo de enfermedad grave en caso de infección por el SRAS-CoV-2.