Última hora
This content is not available in your region

Macron pide a Irlanda que suba sus impuestos corporativos

Access to the comments Comentarios
Por Christopher Pitchers
euronews_icons_loading
Macron pide a Irlanda que suba sus impuestos corporativos
Derechos de autor  Clodagh Kilcoyne/AP
Tamaño de texto Aa Aa

Solidaridad: este es el mensaje principal lanzado por el presidente francés Emmanuel Macron en su primera visita a Irlanda desde que está en el cargo. Macron ha asegurado que Europa siempre estará de lado de los irlandeses en el Brexit.

Ya han pasado nueve meses desde que entró en vigor, pero las consecuencias del Brexit siguen provocando dolores de cabeza tanto a Irlanda como a la Unión Europea. El protocolo de Irlanda del Norte, que impide que exista una frontera dura dentro de la isla de Irlanda, es el principal problema.

"Es un tema existencial para la solidaridad y la unidad de la Unión Europea. Por lo tanto, nos aseguraremos de que los acuerdos firmados tras largas negociaciones se cumplan en lo que respecta a la pesca o otros conocidos protocolos. Así que, para decirlo sin rodeos, nunca os decepcionaremos", ha asegurado Macron durante la rueda de prensa posterior a su encuentro con el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin.

Pero a pesar de la solidaridad, siguen existiendo divisiones en otros ámbitos. Irlanda es uno de los tres países de la UE que no apoya un impuesto corporativo global mínimo del 15%.Hasta ahora, 130 países apoyan el acuerdo de la OCDE y el presidente de Francia quiere que Irlanda cambie de opinión. "__El mundo post-covid es nuevo... Así que la situación probablemente requerirá un cambio profundo en nuestro modelo de negocio clásico. Estoy seguro, pero no estoy presionando a vuestro primer ministro", ha defendido Macron.

Durante años, Irlanda se ha beneficiado de sus bajos impuestos, con una tasa impositiva del 12,5%, para atraer a grandes multinacionales como Google, Apple o Facebook. Un tercio de los trabajadores irlandeses trabaja en estas grandes empresas así que convencerlos de subir los impuestos podría ser más complicado de lo que espera Macron.