A medida que los visitantes recorrían pasillos de asistentes de IA, tecnología sanitaria y dispositivos vestibles, las máquinas interactivas se convirtieron en el principal atractivo.
Un ejemplo lúdico fue OlloNi, una mascota robótica con ruedas desarrollada por la empresa china Ollobot para quienes desean una mascota sin pelo y sin alergias.
La muestra también puso de relieve el rápido avance de la IA física, con máquinas que se ocupan de tareas del hogar y humanoides de mayor tamaño que demuestran movimientos más suaves y controlados.
Las empresas insistieron en que estos sistemas están pensados para apoyar a los trabajadores, no para sustituirlos.