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Antony Blinken apoya el estado de excepción decretado por Guillermo Lasso en Ecuador

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Por Jose Nunez Tena  & Euronews en español
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Antony Blinken y Guillermo Lasso, durante su encuentro en Quito
Antony Blinken y Guillermo Lasso, durante su encuentro en Quito   -   Derechos de autor  AP Photo

Los rehenes de Haití, el caso Álex Saab, la actual situación en Ecuador... Ningún tema sobre la actualidad latinoamericana se le escapó a Antony Blinken durante su visita a Quito.

Acompañado del presidente Guillermo Lasso y el ministro de Exteriores Mauricio Montalvo, el secretario de Estado de Estados Unidos quiso respaldar públicamente la decisión de Lasso de decretar un estado de excepción de dos meses para combatir el narcotráfico.

"Sabemos que en las democracias hay momentos en los que, por circunstancias excepcionales, es necesario tomar medidas para atender situaciones de urgencia y de emergencia como la que vive ahora Ecuador", decía Blinken. "Lo entendemos y lo apoyamos, pero también sabemos que estas medidas, por supuesto, tienen que ser tomadas de acuerdo con la Constitución".

Venezuela y Haití

En lo referente a la reciente retirada de Nicolás Maduro de las conversaciones en México con la oposición a raíz de la extradición a Estados Unidos de su testaferro Álex Saab, Blinken no dudaba en presentar este movimiento con un perfecto ejemplo de lo que, a juicio de Washington, sucede en Venezuela:

"Creo que es profundamente desafortunado que el régimen de Maduro se haya retirado de las conversaciones en México", lamentaba el secretario de Estado. "Pero creo que también es indicativo, por desgracia, de que el señor Maduro pone el interés propio por delante de los intereses del pueblo venezolano y de cómo pone los intereses de una persona por delante de los intereses de todo el pueblo de Venezuela".

Blinken confesó también cómo Departamento de Estado y FBI trabajan ya en poner en libertad a las 17 personas, 16 de ellas estadounidenses y cinco de ellas niños, de un grupo de misioneros por los que una banda haitiana pide un millón de dólares por cada uno.

La visita de Blinken supone todo un triunfo para el Gobierno de Lasso, más aún después de su sonada decisión de decretar el estado de excepción, movilizando a militares y policías para recuperar el orden público en un país azotado por la violencia.