This content is not available in your region

Los refugiados, las grandes víctimas de la crisis de la frontera entre Bielorrusia y Polonia

Access to the comments Comentarios
Por Euronews en español
euronews_icons_loading
Los refugiados, las grandes víctimas de la crisis de la frontera entre Bielorrusia y Polonia
Derechos de autor  AP Photo/Matthias Schrader

Han llegado hasta Polonia tras un viaje de miles de kilómetros y miles de euros. Pero para la familia de Sagvan, del Kurdistán iraquí, el viaje ha terminado. La policía polaca les ha detenido en el bosque de Bialowieza, en la frontera con Bielorrusia, a donde habían llegado desde Turquía tras pagar 9000 euros.

"No hay vida en mi país", cuenta Sagvan, ya detenido, con su hija Pelin, de un año de edad, en brazos. "Se trabaja todo el día por tan sólo 10 dólares. No es posible alcanzar una vida y un futuro mejores para un niño".

Como Sagvan y su familia, muchos más. La guardia fronteriza polaca ha llegado a registrar 468 intentos de cruce desde Bielorrusia en un solo día. Muchos migrantes son interceptados en el bosque de Bialowieza, donde soportan temperaturas que rondan los ceros grados en busca de la oportunidad para seguir avanzando, en una mayoría de casos destino Alemania.

Poco después de la detención llega una activista local, Magdalena, que trata de proporcionar asistencia legal a los migrantes iraquíes. Su conversación con la policía dura poco:

   -No pueden llevárselos hasta que hayamos completado la documentación -dice Magdalena.

   -¿No podemos? ¿Está bromeando? Vamos, dígame, ¿qué más no podemos hacer? -responde el agente antes de introducir a Sagvan y su familia en el furgón.

"Les harán retroceder y les dejarán en el bosque", revela la activista al periodista de ERR. "El hombre que estaba aquí nos dijo que ya le habían hecho retroceder al menos cuatro veces".

Las autoridades polacas aseguran que todos los que solicitan asilo en territorio polaco siguen teniendo garantizado un adecuado procedimiento de solicitud, aunque los defensores de los derechos humanos lo ponen en duda.

La situación se complica aún más para muchos depués de que tanto Turquía como la aerolínea estatal bielorrusa Belavia hayan decidido prohibir volar de un país a otro a cualquier ciudadano iraquí, sirio o yemení. Para Sagvan y su familia, de vuelta a Bielorrusia, la eterna odisea continúa.