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Colombia | "Asesinamos campesinos inocentes" admiten exmilitares en una audiencia pública

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Por Carmen Menéndez
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Néstor Gutiérrez, uno de los exmilitares que participaron en la audiencia
Néstor Gutiérrez, uno de los exmilitares que participaron en la audiencia   -   Derechos de autor  AFP

¿Cómo reconocer que asesinaron a sangre fría a civiles inocentes, a simples campesinos, que luego hicieron pasar por rebeldes muertos en combate? ¿Y cómo explicar todo eso delante de las familias de esas víctimas? Ese es el lacerante ejercicio que están llevando a cabo en Colombia un grupo de exmilitares, que por primera vez están admitiendo en público su participación en el asesinato de al menos 120 personas en la región de Catacumbo, en Norte de Santander, entre 2007 y 2008.

"Maquinamos, hicimos un teatro para mostrar un supuesto combate por la presión que había de los altos mandos (militares). Yo ejecuté, yo asesiné familiares de los que están acá - dijo el suboficial retirado el Ejército Néstor Guillermo Gutiérrez Salazar-. Le arrebaté la ilusión a sus hijos, le desgarré el corazón a sus madres, por una presión, por unos resultados, por unos falsos resultados".

"Yo soy responsable de que usted, después de estos hechos tan atroces que acaba de narrar, estuviera detenido por un tiempo. Yo elaboré unos falsos documentos de inteligencia", admitió por su parte el exmilitar Daladier Rivera.

Yo ejecuté, yo asesiné familiares de los que están acá
Néstor Guillermo Gutiérrez Salazar
Exmilitar del Ejército colombiano

Un general, cuatro coroneles y cinco oficiales, así como un civil, imputados por crímenes de guerra y lesa humanidad, participan en esta audiencia ante el la Jurisdicción Especial para la Paz, un tribunal especial creado como parte del acuerdo de 2016 que puso fin a medio siglo de conflicto entre el Gobierno y las FARC en Colombia.

También se escucharon las voces y los reproches de las familias, vestidas con camisetas negras y el logo que ilustra la pregunta aún sin respuesta de "Quién dio la orden".

"Nos engañaron, nos hicieron un daño con matarnos a todos nuestros campesinos humildes, trabajadores. Hoy exijo que nos saquen el nombre de uno por uno. Para que digan que no son (fueron) combatientes, que no son guerrilleros", reclamó Sandra Barbosa, familiar de una de las víctimas. 

A cambio de reconocer los crímenes y aportar datos para esclarecer los hechos los imputados podrán evitar la cárcel. 

El capítulo de los "falsos positivos" es uno de los más negros del conflicto armado. Se calcula que miembros del Ejército, que actuaron en connivencia con paramilitares, asesinaron "de forma sistemática" a al menos 6402 jóvenes inocentes, para presentarlos como "bajas en combate".