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El miedo a Rusia lleva a los suecos a contemplar un inminente ingreso en la OTAN

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Por Hans von der Brelie  & Euronews
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Witness   -   Derechos de autor  euronews

La guerra en Ucrania ha hecho cambiar la opinión de los ciudadanos de Suecia, quienes consideran la posibilidad de pasar a formar parte de la Alianza Atlántica. El periodista de Euronews, Hans von der Brelie, viajó la isla sueca de Gotland para pulsar la opinión de la ciudadanía de un lugar que resulta estratégico y es muy codiciado geopolíticamente en el Báltico. El reportero relata, en primera persona, su experiencia.

La nevada se convierte en una llovizna. Gracias a algunos apoyos diplomáticos y a la autorización de seguridad de las embajadas de Alemania y Francia en Estocolmo, consigo por fin, el permiso del cuartel general de las fuerzas armadas suecas para entrar en las instalaciones militares de Gotland, una isla de estratégica importancia en medio del mar Báltico.

Agazapado, en terreno fangoso, intento captar lo mejor posible los tensos rostros de los jóvenes soldados desplegados por el bosque de coníferas, pasando al lado de un tanque oculto, deteniéndose detrás de unas rocas durante unos segundos, y luego avanzando, silenciosamente, hacia una trinchera que separa una pequeña cresta de una gran pradera.

Es como un 'ballet de guerra' con una cuidada coreografía. Cada uno de los combatientes encaja de manera fluida en el mecanismo bien entrenado de su escuadrón. De repente, unas siluetas oscuras aparecen en la pradera. El jefe del escuadrón, Benjamin da la orden: "¡Abran fuego!".

Por suerte, tengo unos buenos tapones para los oídos. Los reclutas utilizan munición real para el entrenamiento de hoy. Durante todo el día, los soldados profesionales, los recién llegados y los reclutas se mezclan en pequeños grupos a través de la enorme zona forestal. Se trabaja la transferencia de conocimientos. Se trata de aprender a manejar la situación ante malas sorpresas, y de aprender a hacer frente a los paracaidistas hostiles que intentan conquistar un aeródromo.

Tras el final de la ‘Guerra Fría’, Suecia desmilitarizó la isla. Prevaleció la creencia, en cierto modo ingenua, de que se había instaurado una paz eterna. Rusia ocupó Crimea, en 2014. Y, entonces, el Gobierno sueco revaluó la vulnerabilidad de Gotland y envió varios cientos de soldados aquí. Ahora, con la ‘guerra de Putin’ contra Ucrania, las autoridades suecas aceleran el rearme.

El comandante del regimiento de Gotland, Magnus Frykvall, dispone de unos preciosos minutos para concederme una breve entrevista. Quiero saber qué hay en su lista y si es capaz de defender Gotland en caso de ataque.

"Me gustaría contar con más medios para la defensa aérea, y me gustaría tener más tanques", responde Frykvall. "Pero tengo que subrayar que estamos desarrollando ese potencial en estos momentos. Tenemos un alto grado de preparación en Gotland. La isla puede ser y será defendida", añade.

¿Existe un riesgo real de que Rusia se apodere de Gotland? En Estocolmo, pulso la opinión de Hans Wallmark, portavoz de Asuntos Exteriores de uno de los principales partidos de la oposición, Moderaterna. "¿Puede descartar cualquier tipo de acción militar por parte de Rusia contra los Estados bálticos, contra su Estado, contra Gotland?", le pregunto. Wallmark es directo, y me da respuestas cortas y tajantes. "No. Y, esa, es la razón por la que tenemos que entrar en la OTAN", me responde.

"¿Cuándo entrará Suecia en la OTAN?", interrogo. "Bueno, espero que se pueda realizar la votación en el Parlamento antes del verano, para que podamos entrar en la OTAN y acudir a la cumbre de Madrid, a finales de junio, como país que ha ingresado en el organismo", señala Wallmark.

Ya en 1808, los rusos invadieron Gotland. Cuatro semanas después, Suecia los echó del territorio. Y, ¿hoy? Si Suecia entra en la OTAN, Moscú podría armar, con cabezas nucleares, los misiles Iskander que posee en el cercano enclave ruso de Kaliningrado.

Se especula con que Rusia desea conquistar Gotland para colocar allí misiles S-400. Esto permitiría a Moscú controlar todo el Báltico. Pero, protegido por la pertenencia a la OTAN, el territorio sueco sería un lugar ‘inaccesible’ para Rusia.

Suecia y Finlandia son miembros de la Unión Europea, pero no de la OTAN. La ‘guerra de Putin’ en Ucrania alimenta el debate. Cada vez son más quienes quieren colocarse bajo el escudo protector de la Alianza Atlántica. Es un tema candente de cara a la próxima campaña electoral sueca.

A lo largo de este reportaje, mantengo bastantes conversaciones de fondo con fuentes bien informadas en la capital sueca, y observo claros indicios de que el país va a abandonar su histórica neutralidad militar y se va a incorporar a la OTAN en breve, junto con Finlandia.

La ‘guerra de Putin’ en Ucrania ha provocado un cambio en la opinión pública de Suecia y Finlandia. Durante décadas, ambos países estuvieron orgullosos de no alinearse militarmente, de su neutralidad. Pero, ahora, existe una clara mayoría a favor de unirse a la Alianza Atlántica.

Una información de última hora aparece en mi teléfono inteligente. La primera ministra sueca, Eva Magdalena Andersson, ha previsto una rueda de prensa, en breve. Poco después, y tras una breve conversación con la jefa del Departamento de Comunicación de la primera ministra, tengo la oportunidad de plantear algunas preguntas a Andersson.

"Rusia emitió una amenaza contra su Gobierno. Usted se encuentra bajo la presión de Moscú para no unirse a la OTAN. Teniendo en cuenta la guerra en Ucrania, ¿se está planteando acelerar la toma de decisiones para que Suecia ingrese pronto en la OTAN?", le pregunto.

"Todos queremos, y estamos luchando, por lograr la paz en Ucrania. Pero, también, deseamos el orden de seguridad europeo. Y, una parte central de esto, es que cada país decida por sí mismo. Tomamos nuestra propia decisión, y lo hicimos con la rapidez que consideramos nosotros mismos", responde la primera ministra sueca.

Para obtener una respuesta más clara, recurro a una pregunta complementaria. "Pero, ¿la pertenencia a la OTAN está excluida?", interrogo a la política sueca.

"No está, no se excluye. Vamos a hacer lo que creemos que es mejor para la seguridad de Suecia", señala Eva Magdalena Andersson.

‘Vikingos fuertes que se defienden solos’. Esta tradicional manera de percibirse a sí mismo en Suecia, se desvanece poco a poco.

Al enfrentarse a una superpotencia agresiva cercana a sus fronteras, que hace estragos en la guerra y la destrucción contra un país soberano en el continente europeo, la mayoría de los suecos dormirían más tranquilos, estando protegidos por la garantía de seguridad de la OTAN; tal y como se establece en el Artículo 5 del Tratado de Alianza de Defensa y se refleja en el lema de la Alianza Atlántica: ‘Todos para uno, y uno para todos’.