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60 años sobre el escenario | Los incombustibles Rolling Stones inician su gira 'Sixty' en Madrid

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Por Carmen Menéndez
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Los Rolling Stones durante su concierto en Madrid
Los Rolling Stones durante su concierto en Madrid   -   Derechos de autor  Manu Fernandez/Associated Press

Los viejos rockeros nunca mueren y Sus Satánicas Majestades se han vuelto a subir a un escenario para demostrarlo. Como si el tiempo no existiera para ellos, los Rolling Stones iniciaron este miércoles en Madrid una nueva gira, bautizada "Sixty", con la que celebran sesenta años de carrera.

Un público, compuesto por 53 000 incondicionales, llenó el Wanda metropolitano para ver a los eternos Mick Jagger y Keith Richards, con 78 primaveras, y el benjamín de la banda, Ron Wood, con 75 años recién cumplidos, interpretando durante dos horas la mayor parte de sus grandes éxitos.

Entre el público, había jóvenes y mucho menos jóvenes. Para algunos resultaba inconcebible no venir a ver el espectáculo.

"Para mí (Mick Jagger) es Dios y ¿se va a morir y no lo voy a ver?", dice una mujer. 

"Son los últimos de una especie y todavía están aquí. Estoy disfrutando una y otra vez. Es mi sexto concierto", afirma un joven alemán.

"Es música, de verdad, son incombustibles. A ver si nos dan la receta, a ver si nos cambian la sangre", dice con humor otro hombre. 

El público de este tour se encontrará con un colosal escenario de 70 metros de alto, 55 de ancho, con 400 metros cuadrados de gráficos. Patrick Woodroffe ha diseñado este y todos los espectáculos de los Stones de los últimos cuarenta años.

"Creo que todo el mundo está muy orgulloso de alcanzar estos sesenta años. Es algo extraordinario que un líder y una banda tan icónica como esta hayan actuado durante 60 años con básicamente la misma formación", afirma Woodroffe. 

La primera vez que los Stones estuvieron en Madrid fue en 1982. Fue en el estadio Vicente Calderón, en medio de una tormenta de rayos y truenos que se desató sin previo aviso sobre el escenario. 

Cuarenta años después, el concierto en la capital española ha servido para rendir homenaje al gran ausente del grupo, Charlie Watts, fallecido el pasado verano.