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La mujer que pedía limosna y le tocó un millón en la Bonoloto: "Me habéis solucionado la vida"

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Por Laura Llach
Mari Ángeles Torregrosa, propietaria de la administración de Lotería premiada junto a su hija
Mari Ángeles Torregrosa, propietaria de la administración de Lotería premiada junto a su hija   -   Derechos de autor  Fotografía cedida

Mercedes llevaba cuatro años mendigando en el barrio de La Florida, en la ciudad española de Alicante. Todos los días llegaba a las nueve de la mañana al supermercado que estaba justo enfrente de la administración de Lotería “Estanco 54” y se sentaba ahí hasta las 14:00.

A esa hora, cruzaba la acera para acercarse al establecimiento y compraba por un euro un billete de la Bonoloto. Estuvo repitiendo este mismo proceso durante cuatro años. Hasta el martes pasado, cuando se enteró de que su boleto había sido premiado con 1,2 millones de euros.

“Me habéis solucionado la vida”, le dijo a Mari Ángeles Torregrosa, la propietaria de la administración de lotería.

La noche anterior, cerca de las once, Torregrosa recibió una llamada en su teléfono móvil. Les dijeron que habían repartido el premio de la Bonoloto. “Nos pusimos súper contentos, no sabíamos a quién de nuestros clientes habituales le podría haber tocado. Nunca se me había pasado por la imaginación que la afortunada era Mercedes”, cuenta a Euronews la lotera.

“Incluso llegué a pensar que le podría haber tocado a mi madre, que compra la Bonoloto todos los días. La llamamos corriendo, pero los números no coincidían. Así que nos quedamos con la duda de quién había podido ganar el premio”, comenta.

Fue el martes a mediodía cuando apareció Mercedes en la administración de Lotería. “Creo que los números que salen por la televisión son los mismos que tengo yo”, le dijo a Torregrosa. Y así era. El total del premio, 1,2 millones de euros, era suyo.

“Ella se quedó llorando. A pesar de creer que los números coincidían no se imaginaba que podía ser la ganadora. Así que cuando lo supimos, todos nos pusimos a llorar, y ella incluso estaba temblando de la emoción”, cuenta Torregrosa.

“Todo el barrio está contentísimo, Mercedes es una persona muy querida aquí. La gente la conoce, es muy amable con todo el mundo y siempre la han ayudado muchísimo”, asegura y añade que su vida no ha sido fácil. 

“Estaba pasando una situación económica no muy boyante desde hace cinco años, la gente del barrio siempre le ayudaba cuando la veían sentada delante del supermercado. Si pasaban con un poco de pan o de leche le ofrecían todos”, apunta la lotera.

Madre de cinco hijos, Mercedes vive en una casa humilde de un barrio obrero. “No sabe leer ni escribir. De hecho, ahora le están asesorando para ver cómo gestionar el premio”, dice Torregrosa sobre la premiada, a la que por el momento, el dinero no ha cambiado sus viejas rutinas.

“Aunque la vida le ha cambiado completamente, sigue viniendo todos los días por aquí”. Cuenta que sigue desayunando en el mismo sitio de antes y que lo primero que hizo con el dinero del premio fue comprarse unas zapatillas de andar por casa que costaban cinco euros.

“Cuando pasea por el barrio todo el mundo le aplaude, la gente está muy contenta. Le chillan: ‘olé’, parece esto una película de Almodóvar”, bromea Torregrosa. Desde que repartió el premio gordo, el más importante que ha tocado en su administración regentada por cinco generaciones de la familia, la lotera ha notado que por el local se acerca mucha más gente a comprar y probar suerte.