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Serbia y Kosovo tratan de reducir la tensión en la zona

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Por Euronews
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Tensión en los Balcanes occidentales
Tensión en los Balcanes occidentales   -   Derechos de autor  Bojan Slavkovic/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

A pesar de que la tensión entre Serbia y Kosovo sigue siendo alta por la denominada 'guerra de las matrículas', ambos países intercambian visitas a sus respectivas zonas más conflictivas. Dos ministros kosovares han estado con su comunidad al sur de Serbia. 

La primera ministra serbia Ana Brnabic, por su parte, ha tenido un encuentro con sus compatriotas en el norte de Kosovo: "Quiero enviar un mensaje claro y sencillo desde aquí en Kosovo y Metohija, un mensaje de paz, estabilidad y tolerancia. Es especialmente importante para mí que esté visitando Kosovo y Metohija en un momento tan extremadamente difícil y complejo, estoy satisfecha de que incluso después de las últimas provocaciones del 31 de julio, hayamos conseguido preservar la paz.

La zona de Buyanovac y el valle de Preshevo, en el sur de Serbia, limitan con Kosovo. La provincia está habitada por una comunidad albanesa cuyo estatus, según el Gobierno kosovar, podría formar parte del paquete de negociación.

"Hablamos de la economía, la política y la actualidad en la que nos encontramos, y especialmente del diálogo entre Kosovo y Serbia. Esto significa que es algo bueno porque cuando no tenemos visitas, tenemos tensiones, lo cual es malo. Por lo tanto, estos viajes, creo, son una buena señal de que estamos avanzando", asegura Ragmi Mustafa, presidente del Consejo Nacional de Albaneses

Las dos respectivas visitas están llamadas a ser un pequeño paso adelante para complacer a la Unión Europea tras las tensiones del pasado verano, como explica el analista político Miljazem Krasnići: "Es bueno que los kosovares también hayan hecho el viaje porque los albaneses del valle de Preševo se sienten aislados y siempre están bajo cierta presión. Esa visita también tiene buenos efectos psicológicos. Como parte de este intercambio de visitas, pueden suavizar el clima general para que continúen las negociaciones.

En agosto el jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell, consiguió encontrar un acuerdo temporal y parcial entre las partes. Bruselas quiere que los dos países resuelvan sus problemas para evitar que el conflicto ucraniano desestabilice los Balcanes.