"No son afrodisíacos": la fama que amenaza los huevos de tortuga en Panamá

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Imagen de archivo. Derechos de autor AP / Arnulfo Franco
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Por Blanca Castro con AFP
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La alta demanda de los huevos de tortugas en Panamá se debe sobre todo al público masculino ya que, según la creencia popular, el consumo eleva el desempeño sexual de los hombres. Mientras que el público femenino opta por el caparazón para hacer todo tipo de utensilio o de vestimenta.

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La lucha contra el tráfico de carne y huevos de tortugas en Punta Chame la lleva adelante, casi solitariamente, Jorge Padilla, de la ONG Fundación Tortuguías, quien recorre día y noche la playa para ahuyentar a las personas que ponen en riesgo la supervivencia de estos animales.

"Las amenazas con las que cuentan las tortugas marinas, tanto en el Pacífico como en el Caribe, son muchas, la verdad", dice Padilla, encargado de un vivero de playa Chame donde entre julio y febrero nacen diariamente cientos de crías de tortuga.

Este guía turístico de 25 años y algunos voluntarios del pueblo recogen los huevos recién puestos por las tortugas y luego los entierran ordenadamente en un vivero enrejado en la misma playa, un poco más lejos de la orilla.

Al cabo de 45 días, nacen las tortugas. Una o dos horas después, Padilla las saca del vivero en una bandeja, las libera en la arena y éstas se meten al mar por primera vez. Las hembras volverán a desovar a esta misma playa dentro de 18 o 20 años.

"No son afrodisíacos"

En el pueblo es un secreto a voces que hay vecinos que se dedican a la vender huevos de tortuga -parecidos a pelotas de pimpón-, que recolectan en las playas, una actividad ilegal en Panamá.

Ofrecen los huevos casa por casa a 75 centavos o a un dólar, dice Padilla, quien indica que tienen alta demanda por la popular creencia de que su consumo eleva el desempeño sexual de los hombres.

"Los huevos no te sirven, no son afrodisíacos", afirma sin embargo Padilla. "Normalmente las personas dicen, sobre todo los hombres, que al comer huevos de tortugas van a tener un mayor placer sexual", pero no es cierto, agrega.

Los huevos y las crías de tortuga también son depredados por animales, como perros abandonados y águilas arpías.

Padilla ahuyenta a los perros abandonados, pero no a las águilas, porque éstas son depredadores naturales de tortugas, lo que es parte del equilibrio ecológico.

Editor de vídeo • Blanca Castro

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