Fukushima: ¿Cómo tratar el agua contaminada y recuperar la confianza de los pescadores?

Por Laurence Alexandrowicz
Fukushima: ¿Cómo tratar el agua contaminada y recuperar la confianza de los pescadores?
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11 años después de la catástrofe de Fukushima, Japón se enfrenta a un nuevo reto: el vertido al mar de las aguas tratadas, almacenadas en enormes tanques. Desde el tsunami del 11 de marzo de 2011, Japón prosigue el desmantelamiento y la descontaminación del emplazamiento, que debería durar entre 30 y 40 años.

Según Takahiro Kimoto, funcionario de TEPCO, la operadora de la central, la prioridad actualmente es el agua: 

"El agua que se acumula cada día se ha utilizado para enfriar el combustible fundido. Y también hay agua de manantiales subterráneos o de lluvia que se acumula"

Así que el agua contaminada se trata en ALPS, la unidad que elimina prácticamente todas las sustancias radiactivas. Pero los tanques de almacenamiento han alcanzado su capacidad máxima, y deben ser vaciados en el mar.

Sin embargo, queda una sustancia radiactiva en pequeñas cantidades, el tritio, que es inseparable del agua. Tras un nuevo tratamiento, el agua se verterá al mar a través de un túnel de un kilómetro de longitud, construido a una profundidad de 16m. Estará terminado en primavera.

¿Cuál es el impacto del tritio en el medio ambiente?

En la central se crían peces para analizar el impacto en la fauna marina. Mientras que los opositores dicen que el tritio de un accidente nuclear es más peligroso, hay científicos que insisten que eso no es verdad:

"El tritio es un elemento radiactivo de baja peligrosidad. Las características del tritio que se liberará en Fukushima son similares a las de las emisiones de las centrales nucleares de todo el mundo", explica Jean Christophe Gariel, director adjunto del Instituto de Protección Radiológica y Seguridad Nuclear. 

Japón ha tomado todas las precauciones necesarias en este delicado asunto del vertido de aguas tratadas, y él mismo ha pedido al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que supervise las operaciones. 

En mayo de 2022, Rafael Grossi, director de la OIEA, visitó Fukushima y elogió los "notables avances en el desmantelamiento de Fukushima Daiichi desde su última visita hace dos años".

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Gustavo Caruso, director del Departamento de Seguridad Nuclear del OIEA, habla durante una rueda de prensa en Tokio, el viernes 16 de noviembre de 2022.a¡eue∫eO/AP

La agencia de la ONU ha creado un grupo de trabajo especial. El pasado noviembre, Gustavo Caruso, jefe de esta misión y director del departamento de Seguridad Nuclear Tecnológica y Física de la OIEA, regresó a Fukushima Daichi.

"Antes de que comience el vertido de agua, la OIEA emitirá un informe exhaustivo con todos los resultados colectivos hasta ahora, nuestras conclusiones sobre todo este proceso. Todas las normas que aplicamos representan un alto nivel de seguridad", declaró Caruso. 

La recuperación de la confianza

Los primeros afectados, los pescadores de Fukushima, están preocupados por la reputación de sus productos.

"Lo que más nos preocupa es la reputación negativa que esto crea. En cuanto a las explicaciones que nos ha dado el gobierno en los últimos 10 años, no han sido falsas, así que agradecemos sus esfuerzos", expresó a Euronews Tetsu Nozaki, presidente de la Federación de Asociaciones de Cooperativas Pesqueras de la Prefectura de Fukushima.

El Ministerio de Economía, Comercio e Industria se congratula de que el Reino Unido levantara las restricciones a la importación de productos de la región el pasado mes de junio, señal del retorno de la confianza.

"OIEA dispuesto a apoyar a Japón en eliminación de agua de Fukushima, dice el director general Rafael Grossi"

"Hasta ahora hemos realizado unas 700 reuniones con las partes interesadas, incluida la industria pesquera, para escuchar sus opiniones. Hemos desarrollado proyectos concretos para combatir la reputación negativa", dice Yuki Tanabe, directora de Asuntos Internacionales en el Ministerio de Economía, Comercio e Industria.

Se espera que los primeros vertidos comiencen el año que viene. Un nuevo paso en la reconstrucción de una región que cree en su futuro.