Los líderes de los BRICS se disponen a debatir cuestiones políticas mundiales clave, pero los interrogantes sobre la cohesión del bloque surgieron cuando el presidente chino, Xi Jinping, y el presidente ruso, Vladimir Putin, optaron por faltar a la cumbre.
El bloque de economías en desarrollo BRICS condenó el domingo en su cumbre de Brasil el aumento de los aranceles y los ataques a Irán, pero se abstuvo de nombrar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La declaración del grupo, que también apuntó a las acciones militares israelíes en Oriente Medio, evitó criticar a Rusia, su miembro fundador, y solo mencionó una vez a Ucrania, devastada por la guerra.
El bloque emitió una declaración en la que planteó "serias preocupaciones" por el aumento de los aranceles, que calificó de "incompatibles con las normas de la OMC (Organización Mundial del Comercio)." En un golpe indirecto a Estados Unidos, afirmaron que esas restricciones "amenazan con reducir el comercio mundial, perturbar las cadenas mundiales de suministro e introducir incertidumbre".
Lula también criticó la decisión de la OTAN de aumentar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB de los Estados miembros. Dijo que "siempre es más fácil invertir en la guerra que en la paz". La declaración también criticó los ataques contra Irán, sin mencionar a Estados Unidos ni a Israel, las dos naciones que los llevaron a cabo.
Los líderes de los BRICS expresaron su "grave preocupación" por la situación humanitaria en Gaza, pidieron la liberación de todos los rehenes, la vuelta a la mesa de negociaciones y reafirmaron su compromiso con la solución de los dos Estados. La declaración del grupo, de 31 páginas, menciona a Ucrania una sola vez, al tiempo que condena "en los términos más enérgicos" los recientes ataques ucranianos contra Rusia.
Líderes del bloque ausentes
A pesar de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha insistido en destacar en la cumbre temas como la inteligencia artificial y el cambio climático, ésta se ha caracterizado por la ausencia de varios líderes clave.
Entre ellos, dos de sus miembros más poderosos: el presidente chino Xi Jinping y el presidente ruso Vladímir Putin. Putin sigue evitando viajar al extranjero después de que se emitiera una orden de detención internacional tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. El presidente iraní Masoud Pezeshkian y el egipcio Abdel Fattah al Sisi tampoco asistirán a la cumbre de Río de Janeiro.
El bloque duplicó su tamaño el año pasado y, según los analistas, la consiguiente falta de cohesión puede poner en entredicho su capacidad para convertirse en otro pilar en los asuntos mundiales. También consideran que la agenda moderada de la cumbre es un intento de los países miembros de mantenerse fuera del radar de Trump.
Fundado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, el bloque BRICS añadió el año pasado a Indonesia, Irán, Egipto, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos. También creó una nueva categoría de "socios estratégicos", que incluye a Bielorrusia, Cuba y Vietnam.