Más de 180 extranjeros han entrado ilegalmente en el territorio de la Unión Europea a través de un túnel bajo la frontera con Bielorrusia. La mayoría de los migrantes ya han sido detenidos, la búsqueda de los demás sigue en curso.
El jueves, agentes de la Guardia de Fronteras revelaron que más de 180 extranjeros habían cruzado la frontera entre Polonia y Bielorrusia, a través de un nuevo túnel excavado bajo una presa cerca de Narewka, en la región de Podlasie.
Gracias a los sistemas electrónicos integrados, los guardias fronterizos pudieron localizar rápidamente a la mayoría de los inmigrantes después de que hubieran atravesado el paso subterráneo. Hasta el momento se ha detenido a más de 130 migrantes y se sigue buscando a otros.
El túnel tenía varias decenas de metros de largo y alrededor de 1,5 metros de alto. La entrada, oculta en el bosque del lado bielorruso, estaba a unos 50 metros de la frontera, mientras que la salida se encontraba a sólo 10 metros de la barrera polaca.
Los agentes subrayan que en la operación de búsqueda también participaron soldados, policías y perros adiestrados, lo que permitió la detención inmediata de la mayoría de los migrantes. Entre los aprehendidos predominaban los de nacionalidad afgana y paquistaní, pero en el grupo también había residentes de India, Nepal y Bangladesh.
Dos conductores fueron detenidos al mismo tiempo. Se trata de un ciudadano polaco de 69 años y de otro, lituano, de 49 años. Ambos buscaban introducir ilegalmente a los migrantes en Europa Occidental. Se están llevando a cabo nuevas investigaciones contra los dos sospechosos.
Se trata del cuarto túnel para el contrabando descubierto este año por agentes de la sección de Podlaskie, de la Guardia de Fronteras. Gracias a una combinación de salvaguardias electrónicas y físicas es posible reaccionar rápidamente ante los intentos de franquear la frontera estatal.
A principios de diciembre, los servicios registraron varios días sin intentos de cruzar ilegalmente la frontera, pero a mediados de noviembre Polonia decidió reabrir el tráfico en determinados pasos fronterizos con Bielorrusia, entre ellos Kuźnica Białostocka-Bruzgi y Bobrowniki-Bierestowica, lo que podría haber afectado al aumento de la actividad de los migrantes.