El bachillerato 2026 arranca hoy, pero en el futuro el calendario de exámenes podría cambiar por completo.
Los estudiantes en Francia se examinan hoy del Bachillerato, pero por mucho que hayan estudiado nada les prepara para los posibles desafíos de la semana que se avecina.
El país se prepara para lo que podría ser otra ola de calor intensa y muy extendida, con temperaturas que en algunos puntos podrían dispararse hasta los 40ºC.
Está previsto que la situación lleve al límite a los centros escolares, muchos de ellos poco preparados para el calor extremo.
A finales de mayo, una ola de calor sin precedentes hizo que los alumnos tuvieran que realizar los exámenes de secundaria bajo un calor sofocante, en muchos casos con sombra insuficiente, poca ventilación y escasos recursos de agua potable.
El calvario ha llevado al ministro francés de Educación Nacional, Édouard Geffray, a proponer un cambio de horario de los exámenes para que no se celebren en las horas más calurosas del día, ante el aumento de la intensidad y la anticipación de las olas de calor en el país.
En declaraciones a la emisora France Inter el 14 de junio, señaló que en el futuro las pruebas deberían celebrarse por la mañana y que las aulas tendrían que ventilarse antes de que lleguen los alumnos.
"Ya no nos podemos permitir que hoy, en mayo o junio, los exámenes se celebren entre las 14:00 y las 18:00, no es posible", afirmó, y sugirió que las pruebas deberían pasar a realizarse entre las 8:00 y el mediodía.
Aunque la reciente ola de calor de mayo no llevó al cierre masivo de centros en Francia, casi 1.900 escuelas tuvieron que cerrar el pasado julio cuando en algunas zonas se superaron los 40ºC.
Las escuelas británicas afrontan avisos por máximas de 40ºC y más "noches tropicales"
Francia no es el primer país que plantea este tipo de adaptaciones ante el empeoramiento del calor primaveral. El verano pasado, el Comité de Cambio Climático (CCC) del Reino Unido propuso trasladar los exámenes de GCSE y A Level, que actualmente se celebran entre mayo y junio, a meses más frescos. Advirtió de que realizar las pruebas en pleno episodio de calor extremo podría perjudicar el rendimiento de los alumnos.
En su último informe, publicado en mayo, el CCC afirma que el Reino Unido está "concebido para un clima que ya no existe". Con las temperaturas previstas por encima de 40ºC en todo el país de aquí a 2050, el organismo pidió la instalación de aire acondicionado en todas las residencias de mayores y hospitales en los próximos 10 años, y en todos los centros escolares en un plazo de 25 años.
El informe insistió en su llamamiento a que las escuelas tengan en cuenta el impacto del calor en los alumnos que se examinan, no solo por las temperaturas en el aula, sino también por la noche, ya que el aumento de las "noches tropicales", aquellas en las que no se baja de 20ºC, puede afectar a la calidad del sueño de los estudiantes.
Un importante estudio (fuente en inglés) de 2018 realizado por investigadores de Harvard halló una relación "significativa" entre las temperaturas más altas y un menor rendimiento académico en las escuelas estadounidenses. Estas conclusiones se confirmaron en un estudio (fuente en inglés) de 2025 sobre el impacto del calor en el aprendizaje en las comunidades autónomas españolas, que constató que las temperaturas por encima de 26,7ºC afectan negativamente a las notas de matemáticas y ciencias.
Hasta dónde subirán las temperaturas en Francia esta semana
En algunas zonas del sur de Francia el calor ya empezó a apretar el sábado, con máximas de 37ºC en Narbona, en Occitania, y de 35,2ºC en Montpellier.
El martes 16 de junio está previsto que el episodio se extienda hacia el noreste, con temperaturas por encima de 30ºC incluso en la región de Gran Este, según Météo-France. También subirán los termómetros en las regiones centrales y en Auvernia-Ródano-Alpes.
El miércoles 17 de junio se prevé que el calor se intensifique y se extienda a todas las regiones, la mayoría con temperaturas de entre 32 y 36ºC. Solo se librarán Bretaña y las zonas costeras del canal de la Mancha, donde habrá valores relativamente más bajos, por debajo de 30ºC o incluso en torno a 25ºC junto al mar, según las previsiones de Météo-France.
Todo ello se debe en parte a la llegada de una masa de aire cálido procedente del norte de África, que atraviesa España, donde las temperaturas el pasado viernes alcanzaron valores más propios de julio.
Después de que Europa viviera el pasado mes de mayo como uno de los más calurosos desde que hay registros, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la UE advirtió de que los extremos climáticos se están convirtiendo en la "nueva normalidad".
Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), definió la ola de calor sin precedentes como "un recordatorio brutal de los efectos en espiral de la crisis climática", alimentada por la adicción del mundo a la quema de carbón, petróleo y gas, así como por la destrucción de sumideros de carbono esenciales como los bosques.