Cientos de manifestantes piden al canciller Friedrich Merz que cancele la visita aplazada del gobernante interino sirio Ahmed al Shara. Las negociaciones entre ambos se centrarán en la repatriación de unos 700.000 refugiados sirios desde el país germánico tras el fin de la guerra civil.
Ali Ertan Toprak sacude la cabeza ante la acogida diplomática que el canciller federal Friedrich Merz tiene previsto ofrecer al presidente interino sirio Ahmed al Shara en Berlín, que iba a transcurrir este lunes y ha sido aplazada. Toprak es el presidente federal de la comunidad kurda y lleva meses pidiendo la detención de Al Shara.
Para Toprak, el ex señor de la guerra y antiguo militante del islamista Frente Al Nusra y HTS durante la guerra civil siria es un dictador. "Si Al Shara sigue en el poder podría surgir un segundo Irán en Siria", asegura. "Estos islamistas ven a Occidente como enemigos. Esto es sólo para una fase de transición en la que vuelven a engañar a Occidente".
Alrededor de 2,5 millones de kurdos viven en Siria. Constituyen alrededor del 10% de la población. En los últimos meses, se han producido repetidos enfrentamientos entre las tropas gubernamentales sirias y las milicias kurda de las Fuerzas Democráticas Sirias, a quienes el nuevo Ejecutivo no electo pretende integrar, presuntamente, en el Ejército estatal.
Recientemente, el Gobierno sirio recapturó la ciudad de Alepo, en el noroeste del país, donde vivían muchos kurdos. Al menos 22 personas han muerto en los combates y más de 150.000 personas han sido desplazadas, según Assam al Gharibes, gobernador de la zona.
Los kurdos quieren conservar sus armas
También en el noreste se suceden los conflictos. Allí se encuentra la región autónoma kurda de Rojava, donde una administración kurda lleva construyendo estructuras democráticas desde 2012.
Desde la caída del régimen de los Al Assad en Damasco en diciembre de 2024, la situación de los kurdos en el norte y el este de Siria ha empeorado drásticamente. Las fuerzas armadas turcas y milicias como el HTS, cuyo líder fue Al Shara hasta enero de 2025, atacaron zonas administradas por los kurdos, desplazaron a decenas de miles de personas y destruyeron infraestructuras civiles.
Sin embargo, los kurdos están dispuestos a integrarse, dice Toprak a Euronews, "pero no a cualquier precio". Contrariamente a las exigencias de Al Sharaa, quieren conservar sus armas. "Todos los que depusieron las armas, como los alauitas al principio tras la caída de Al Assad, fueron masacrados, y por eso los kurdos necesitan seguridad".
Dichas declaraciones son matizables: las informaciones que llegan de Siria apuntan a, efectivamente, varios crímenes ejecutados contra esta minoría religiosa a la que pertenecía el depuesto dictador, también por parte del Ejército, pero no a una masacre étnica por el momento.
Cientos de miembros de minorías sirias se manifestaron el lunes frente a la Puerta de Brandemburgo, exigiendo que el canciller Merz cancele de una vez la visita de Al Shara. "No aceptaremos que se reciba a un criminal en la Cancillería", declara Toprak, que a su vez es miembro de la CDU.
En noviembre, el canciller Merz invitó a Al Shara a Alemania. La reunión aplazada con el gobernante sirio se centrará principalmente en la repatriación de los refugiados sirios y en la reconstrucción del país. "El país necesita ahora todas las fuerzas, sobre todo necesita sirios para la reconstrucción", escribió Merz en noviembre en X.
Su socio de coalición, el SPD, está furioso al respecto. "Creo que la invitación de la canciller a Ahmed Al Shara es un error. Los últimos meses han demostrado que Siria no es un país pacífico. Las minorías son oprimidas y asesinadas; las elecciones no se celebran libre y democráticamente", declara a 'Euronews' Rasha Nasr, portavoz de política migratoria del grupo parlamentario del SPD en el Bundestag. "No está bien deportar a la gente a Siria: estoy a favor de una prohibición absoluta de las deportaciones a Siria".
Por el momento, las tropas progubernamentales han acordado un alto el fuego con las milicias kurdas, mientras continúa negociándose una nueva fecha para el viaje de Al Shara al Viejo Continente.