Una lectora nos ha escrito sobre el accidente ferroviario en Adamuz. María, usuaria asidua de tren y de la línea del accidente de Adamuz, expresa su tristeza y su agradecimiento por estar sana y salva. Manda el pésame a todas las familias de las víctimas.
Todos los fines de semana, bajo a Málaga a abrazar a los míos y me vuelvo en el tren de las 18:30 porque no quiero irme, pero no puedo llegar a casa tan tarde que el lunes se madruga.
Intento dormir en el tren, pero es imposible, siempre me despierta un bache, una botella de agua que se cae, un gato que maúlla, una chica que se tropieza de camino al vagón restaurante.
Esta vez no me ha tocado porque dicen que va a nevar en Madrid y nunca he visto la nieve. Esta vez, mi madre no va a oír mi nombre en los informativos y nadie va a morir en mis brazos.
No ha nevado en Madrid, pero el frío que siento no me ha dejado dormir porque no dejo de pensar en que sé perfectamente quién es la chica que pica el billete a las seis y pico en Málaga y no sé si ella va a poder abrazar esta noche a sus padres.