Una ola de calor extrema ha llevado las temperaturas en Australia hasta casi 49°C, provocando incendios fuera de control y afectando al desarrollo del Open de Australia, con partidos aplazados y una fuerte caída de asistencia.
Una intensa ola de calor ha azotado Australia en los últimos días. El martes se registró un nuevo récord de 48,9°C en zonas remotas del estado de Victoria, concretamente en las localidades de Hopetoun y Walpeup.
El récord anterior se estableció en 2009, cuando un total de 173 personas murieron en devastadores incendios forestales. De momento no se han informado víctimas, pero las autoridades afirman que hay incendios forestales en tres localidades que los Bomberos no han podido contener.
Uno de los veranos más calurosos jamás registrados en Australia
En la mayor ciudad de Victoria, Melbourne, la situación no es mucho mejor. El lunes, 50.000 personas acudieron a ver el Abierto de Australia de tenis, pero el martes el número de visitantes se redujo a 21.000 debido al calor.
"Protector solar, sombrero, agua embotellada. Hay mucho que beber y muchas estaciones donde puedes rellenar tu propia botella", dijo un espectador. Los organizadores han declarado la alerta máxima por calor. Varios partidos han tenido que ser aplazados y los techos retráctiles de los estadios se han cerrado en la medida de lo posible.
El miércoles llegó a la región un ligero alivio térmico, aunque las altas temperaturas continuarán hasta el final de la semana. Este es uno de los veranos más calurosos de la historia de Australia. Ya se registró una ola de calor extremo en el país hace unas semanas, y el fenómeno no solo afecta a Victoria: partes de Queensland y Nueva Gales del Sur también están sufriendo temperaturas devastadoras.