Guanipa, hombre de confianza de la premio Nobel de la Paz María Corina Machado, permanece bajo custodia en su domicilio de Maracaibo, tras ser detenido de nuevo horas después de su puesta en libertad, en un caso que vuelve a poner el foco en la situación de los presos políticos en Venezuela.
El opositor Juan Pablo Guanipa se encuentra desde hoy en arresto domiciliario, después de haber sido detenido el lunes, menos de 24 horas después de haber sido puesto en libertad por las autoridades venezolanas como parte de su campaña de excarcelación de presos políticos ante la presión de Washington, según confirmaron fuentes cercanas al político.
"Confirmo que mi papá, Juan Pablo Guanipa, está en mi casa en Maracaibo", escribió Ramón Guanipa en un mensaje publicado en la cuenta personal de X de su progenitor. "Estamos aliviados de saber que mi familia estará junta pronto".
La medida de arresto domiciliario llega después de que la Fiscalía venezolana revocara la excarcelación concedida a Guanipa el domingo, alegando el incumplimiento de las condiciones impuestas para su puesta en libertad.
El dirigente opositor había pasado más de ocho meses en prisión y su liberación formaba parte de una reciente campaña de excarcelaciones impulsada por el Gobierno bajo presión internacional, especialmente de Estados Unidos.
Según denunciaron sus familiares y dirigentes opositores, Guanipa fue detenido de nuevo menos de 24 horas después de haber sido liberado, tras ser interceptado por un grupo de hombres armados en el este de Caracas. La Fiscalía confirmó posteriormente la detención y defendió la legalidad de la medida, mientras que sectores de la oposición, con María Corina Machado a la cabeza, calificaron el operativo de secuestro.
En el comunicado difundido por su hijo, Ramón Guanipa, este subraya que el dirigente opositor no ha recuperado su libertad: "Mi papá sigue injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos". En el mismo mensaje, agradeció al Gobierno estadounidense su implicación en la situación de los detenidos por motivos políticos en Venezuela.
Guanipa es una figura destacada de la oposición y un aliado cercano de Machado, quien ha denunciado el caso como un nuevo episodio de persecución política. La dirigente opositora había reclamado garantías sobre la integridad física del exdiputado y exigió su inmediata puesta en libertad.
Organizaciones de derechos humanos llevan años denunciando el uso de detenciones arbitrarias y medidas cautelares, como el arresto domiciliario, para limitar la actividad política y silenciar a la disidencia. El Gobierno venezolano, actualmente encabezado por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, sostiene que muchos de los detenidos están vinculados a delitos graves, acusaciones que la oposición y ONG internacionales rechazan.
El caso de Guanipa se produce en un contexto de escepticismo internacional sobre la reciente liberación de presos políticos, que activistas consideran frágil y reversible, como demuestra la rápida revocación de varias excarcelaciones anunciadas en los últimos días.