Las conversaciones debían mantenerse en secreto, pero el diario español 'El Confidencial' las ha sacado a la luz. Las conversaciones de Madrid se centraron en el plan de autonomía de Rabat para el Sáhara Occidental, que fue aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU el año pasado.
Una delegación de Estados Unidos recibió en Madrid a representantes de Marruecos, Mauritania, Argelia y el Frente Polisario, el movimiento nacional para la liberación del Sáhara Occidental, para mantener conversaciones secretas.
Las delegaciones de alto nivel, compuestas por tres miembros y encabezadas por sus respectivos ministros de Asuntos Exteriores, se reunieron el domingo en la Embajada de Estados Unidos en la capital española.
Las conversaciones estuvieron dirigidas por Massad Poulos, asesor principal del presidente estadounidense Donald Trump para África, y Michael Waltz, embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas.
Las conversaciones se mantuvieron en secreto, pero el periodista español Ignacio Cembrero las desveló el sábado en 'El Confidencial'. Según el reportero, se basaron en el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental, aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU el año pasado.
En aquel momento, el rey Mohammed VI de Marruecos subrayó que el reino había entrado en un momento decisivo de su historia moderna, añadiendo: "Ha llegado el momento de un Marruecos unido". El monarca subrayó que la iniciativa de autonomía, que Marruecos presentó a la ONU en 2007, representa una "solución realista y viable" al conflicto, al tiempo que busca una fórmula que preserve el rostro de todas las partes.
El plan de Marruecos ha sido rechazado por el Frente Polisario, que exige un referéndum de autodeterminación como estipula una resolución de la ONU de hace 35 años. Este plan otorga a Marruecos el control total de la región, al tiempo que ofrece una forma simbólica de autonomía al pueblo saharaui.
Cembrero señaló que EE.UU. exigió a Marruecos una revisión exhaustiva del plan de autonomía, por lo que se preparó un nuevo documento de 40 páginas para las negociaciones, frente a la versión inicial que sólo constaba de tres páginas.
Las conversaciones del domingo son la segunda fase de un proceso que comenzó a finales de enero en Washington, donde se celebró una primera reunión de 48 horas en el más absoluto secreto, según informa 'El Confidencial'.
Una prioridad estratégica para EE.UU.
A menudo se hace referencia al Sáhara Occidental como la última colonia de África y figura en la lista de Territorios No Autónomos de la ONU. El territorio está considerado por la ONU como un territorio no autónomo pendiente de descolonización, cuyo estatus definitivo aún no se ha resuelto. España fue la potencia administradora hasta 1975, pero se retiró tras la firma de los Acuerdos de Madrid sin culminar el proceso de autodeterminación previsto en el marco de Naciones Unidas.
Posteriormente, Marruecos ocupó la mayor parte del territorio y Mauritania el sur, del que se retiró en 1979, en un contexto que dio lugar a un conflicto con el Frente Polisario, que reclama la independencia del Sáhara Occidental.
Los activistas saharauis se han enfrentado a una dura represión, especialmente las mujeres, que han sido objeto de violencia y agresiones sexuales por parte de la Policía, mientras que cientos de miles de personas que viven en campos de refugiados en Argelia dependen de la ayuda de la ONU y del Estado para sobrevivir en el duro entorno saharaui.
Los medios de comunicación marroquíes presentaron la participación de Argelia en la reunión del domingo como una prueba de su voluntad de aceptar el plan de autonomía, tras haber sido durante mucho tiempo un partidario clave del Frente Polisario.
Estados Unidos ha rechazado un referéndum sobre la independencia del Sáhara Occidental, y durante el primer mandato de Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre la región, a cambio de formalizar las relaciones diplomáticas entre el reino e Israel.
Según la Administración de Comercio Internacional de Estados Unidos, Marruecos es el mayor comprador de material militar estadounidense en África, con contratos por valor de 8.500 millones de dólares en 2025. Después de Estados Unidos, España, Francia y el resto de la Unión Europea, que mantiene estrechos lazos comerciales con Marruecos, han apoyado el plan de autonomía marroquí.
La cuestión del Sáhara Occidental, una "prioridad absoluta" para EE.UU.
Cembrero señaló que el mayor acontecimiento de los últimos meses ha sido el firme apoyo de Estados Unidos a Marruecos, y la implicación de la diplomacia estadounidense en la disputa por primera vez. A finales de diciembre, Massad Poulos declaró al periódico libanés 'An-Nahar' que resolver la cuestión del Sáhara Occidental es "una prioridad absoluta para Estados Unidos".
"La novedad es que Estados Unidos ha mostrado un fuerte compromiso desde octubre, yo diría que a través de su diplomacia y del representante del presidente Trump para África, Massad Poulos, que visitó Argelia a finales de enero para intentar hacer avanzar la cuestión del Sáhara Occidental, e incluso cerrar el expediente, adoptando la propuesta marroquí, el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental", informó Semprero.
En un contexto relacionado, los usuarios de Google Maps en Marruecos vieron desaparecer en noviembre la frontera entre el Sáhara Occidental y Marruecos. El Sáhara Occidental es una antigua colonia española rica en minerales, la mayor parte controlada por Marruecos y reclamada durante décadas por el Frente Polisario, apoyado por Argelia.