La Base de Lajes, en las Azores, ha registrado un fuerte aumento de aviones de la Fuerza Aérea de EE.UU. La oposición portuguesa exige al Gobierno aclarar si la Administración Trump ha pedido autorización para usar la base en una posible operación contra Irán.
El secretario general del Partido Socialista (PS) de Portugal, José Luís Carneiro, acusó este fin de semana al Gobierno luso de no haber informado adecuadamente a los partidos políticos sobre las recientes maniobras militares registradas en la Base Aérea nº 4 (BA4), conocida como Base de Lajes, situada en las Azores.
La BA4, ubicada en la isla de Terceira, en el archipiélago portugués de las Azores, ha experimentado un aumento significativo del tráfico de aeronaves militares durante la última semana. El miércoles aterrizó en Lajes el mayor avión de transporte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos para realizar una escala técnica de repostaje. Ese mismo día por la tarde, la agencia portuguesa Lusa informó de que en la base estaban estacionados 11 aviones cisterna KC-46 Pegasus, 12 cazas F-16 Viper y un avión de transporte militar C-17 Globemaster III.
El viernes, el ministro de Defensa de Portugal, Nuno Melo, evitó pronunciarse sobre la cuestión, argumentando que no era competencia directa de su cartera. "Creo que hoy está claro que existe un protocolo entre Portugal y Estados Unidos para el uso de la Base de Lajes y Defensa Nacional no tiene que autorizar el uso de la Base de Lajes, aunque esté cedida a la Fuerza Aérea, porque este uso no tiene nada que ver con Estados Unidos, sino que resulta de este protocolo", afirmó Nuno Melo, citado por la agencia Lusa.
José Luís Carneiro se sumó así a otros partidos de la oposición portuguesa que, a lo largo de la semana, han pedido explicaciones formales al Ejecutivo.
"Todos sabemos que hay un acuerdo para ceder la Base de Lajes a un aliado y amigo, que es Estados Unidos, un aliado estratégico. Es un amigo de muchos años con el que queremos preservar esta relación. Pero el pueblo portugués tiene derecho a conocer los términos y para qué fines se utiliza la base en este y otros momentos", declaró el dirigente socialista durante una visita al municipio de Baião, en el distrito de Oporto, antes de reunirse con militantes y simpatizantes del partido.
El acuerdo entre Portugal y Estados Unidos
Portugal y Estados Unidos mantienen un acuerdo de cooperación que regula el uso de la Base de Lajes, en Terceira. En declaraciones a 'Euronews', Francisco Pereira Coutinho, profesor de la Universidade Nova de Lisboa, explicó que el llamado Acuerdo Técnico de Lajes, que forma parte del Acuerdo de Cooperación y Defensa firmado en 1995 entre ambos países, permite a Estados Unidos utilizar la base de manera "casi ordinaria, común", también porque los dos países forman parte de la OTAN.
Pese a ello, algunos partidos de la oposición portuguesa han mostrado su preocupación ante la posibilidad de que esta infraestructura situada en territorio portugués pueda utilizarse como plataforma logística para una eventual operación militar contra Irán, algo que, por ahora, no estaría en el marco de la Alianza Atlántica.
El viernes, el Partido Comunista Portugués (PCP) "condenó la posible utilización de la Base de Lajes por parte de Estados Unidos para la escalada de agresión contra Irán" y exigió al Gobierno una aclaración "rápida y urgente".
El ministro de Asuntos Exteriores portugués tampoco ofreció una respuesta concreta a los periodistas, aunque el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, aseguró que el Ejecutivo sigue "de cerca y con conocimiento de causa" el uso de la base por parte de Estados Unidos y consideró que "no tiene sentido especular". Además, confirmó que trató el asunto con el jefe de la diplomacia portuguesa, Paulo Rangel.
"El ministro de Estado y de Asuntos Exteriores me informó hace una semana de la posibilidad de que la Base de Lajes sea utilizada en los términos del acuerdo existente entre Portugal y los Estados Unidos de América", afirmó el presidente portugués el viernes, durante una visita oficial a Madrid.
EE.UU. refuerza su presencia militar ante un posible ataque a Irán
Estados Unidos está reforzando su presencia militar en Oriente Próximo en el contexto de un posible ataque contra Irán, en un momento de fuerte tensión interna en el país persa por las protestas contra el régimen. Donald Trump ha exigido a Teherán que renuncie a su programa nuclear y ha fijado un plazo "máximo" de 15 días, advirtiendo de que, de no cumplirse, podría haber consecuencias que incluirían una eventual acción militar.
Mientras continúan en Ginebra las conversaciones entre ambos países sobre el programa nuclear iraní, Trump ha ordenado el despliegue de tropas en la región. Según un experto en estrategia militar citado por el 'Financial Times', podría tratarse del mayor despliegue desde la invasión de Irak.
Además de las decenas de aviones que han pasado por las Azores, Estados Unidos ha enviado dos portaaviones a Oriente Medio, acompañados de miles de militares, sistemas de defensa antiaérea, aviones, helicópteros, buques de escolta y submarinos de ataque.
En las últimas semanas también han sido detectados numerosos cazas y aeronaves de apoyo estadounidenses en ruta hacia la región. Entre ellos, F-35, F-22, F-15 y F-16 procedentes de bases en Estados Unidos y Europa, según datos recopilados por la Military Air Tracking Alliance, un grupo de analistas que monitoriza vuelos militares y gubernamentales.
Este equipo asegura haber rastreado asimismo más de 85 aviones cisterna y más de 170 aviones de carga con destino a Oriente Próximo a mediados de febrero. Semanas antes ya habían llegado a la zona cazas F-15E Strike Eagle. El Mando Central de Estados Unidos señaló en redes sociales que estos despliegues "aumentan la preparación para el combate y promueven la seguridad y la estabilidad regionales".
El portaaviones USS Abraham Lincoln y tres destructores con misiles guiados se encuentran en el mar Arábigo desde finales de enero, tras ser redirigidos desde el mar de China Meridional. Ese grupo de ataque, que sumó unos 5.700 efectivos adicionales, reforzó una presencia naval estadounidense ya existente en la región.
Dos semanas más tarde, Trump ordenó que el mayor portaaviones del mundo, el USS Gerald R. Ford, junto a tres destructores y más de 5.000 militares adicionales, se dirigiera también a la zona.
La semana pasada, el USS Gerald R. Ford fue avistado en el estrecho de Gibraltar tras activar temporalmente su sistema de seguimiento el miércoles, aunque no hay constancia de que pasara cerca de territorio portugués en su ruta hacia Oriente Próximo.
Portugal tiene el cuartel general de la fuerza naval de ataque de la OTAN, la STRIKFORNATO, en Oeiras, en el área metropolitana de Lisboa.
Su comandante acumula las funciones de comandante de la 6.ª Flota de los Estados Unidos y de vicecomandante de las Fuerzas Navales de los Estados Unidos en Europa, con base en Nápoles, Italia, donde la 6.ª Flota estadounidense tiene mayor presencia.
STRIKFORNATO ha servido principalmente como plataforma para ejercicios navales desde su sede en Oeiras, como fue el caso de BALTOPS 2020 , el 50.º ejercicio de operaciones en el Báltico, en el que el cuartel general coordinó las operaciones desde Portugal, a 1400 millas del área de ejercicios, coordinando medios multinacionales para el entrenamiento con fuego real y maniobras.
En junio de 2025, el STRIKFORNATO, con base en Oeiras, dirigió el Grupo de Combate Expedicionario español, liderado por el portaaviones Juan Carlos I, durante la operación Neptune Strike en el Mediterráneo.