Los archivos del golpe de 1981 ya están disponibles en internet para todos los ciudadanos. ¿Cómo consultar los documentos secretos?
Tal y como anunció el Gobierno español, el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha ratificado este miércoles la desclasificación de los documentos secretos del 23F. Por primera vez en la historia de la democracia española, la ciudadanía tiene acceso directo a todo lo acontecido en los sucesos de 1981, permitiendo que la información circule libremente por internet tras décadas bajo llave.
¿Cómo consultar y ver los documentos?
El Ejecutivo ha habilitado un repositorio digital específico para evitar colapsos y facilitar la transparencia. Estos son los pasos para acceder:
- Acceso directo: Debe entrar en la página oficial de la Moncloa (lamoncloa.gob.es). En la portada encontrará un banner destacado bajo el título 'Archivos Desclasificados 23F'.
- Buscador y listado: El portal permite navegar por un índice de más de 100 archivos. Los documentos están digitalizados en formato PDF y se pueden descargar de forma individual o por bloques temáticos.
- Consulta en el BOE: Si desea consultar la base jurídica y el listado oficial de las disposiciones desclasificadas, puede acceder al BOE con fecha de hoy, 25 de febrero de 2026, donde se detalla la orden ministerial que levanta el secreto.
La importancia de este hito histórico
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que esta medida es un acto de "higiene democrática". Aunque algunos sectores de la oposición han criticado el uso político de la fecha, la comunidad académica celebra que, tras 45 años, se pueda realizar un análisis basado en pruebas documentales y no en filtraciones.
Es importante recordar que, aunque la mayoría de la documentación de la Administración General del Estado ha sido liberada, algunos expedientes judiciales custodiados por el Tribunal Supremo podrían requerir trámites adicionales, ya que el Gobierno solo tiene potestad sobre los archivos que dependen del Ejecutivo. No obstante, la masa documental publicada hoy supone el mayor avance en materia de transparencia histórica desde el inicio de la Transición.