A principios de esta semana se ha desplegado una nueva oleada de tropas húngaras en infraestructuras energéticas críticas. El Gobierno húngaro cita la amenaza ucraniana y la información de los servicios de inteligencia, pero Péter Magyar afirma que se trata de alarmismo y distracción.
Los soldados no dejan de llegar a las instalaciones prioritarias de la infraestructura energética húngara. El Gobierno húngaro ha ordenado asegurar 20 emplazamientos en la primera ronda, y luego 40 más. Entre ellos figuran la refinería de petróleo del Danubio, ubicada en la ciudad de Százhalombatta, la central nuclear de Paks y el almacén de gas de seguridad de Algyő.
Se conocen pocos detalles de la operación militar. En Algyő, soldados de la 30ª Brigada de Infantería Acorazada Kinizsi Pál de las Fuerzas de Defensa húngaras vigilan el almacén subterráneo de gas Szőreg-1, de 1.900 millones de metros cúbicos de capacidad.
Una unidad de lanchas también está de guardia en Paks, según una publicación en Facebook de Kristóf Szalay-Bobrovniczky. El lunes, los periodistas húngaros de 'Euronews' vieron varios vehículos militares en la refinería de petróleo de Százhalombatta, pero ni rastro del Ejército en los alrededores de la central nuclear de Paks.
La presencia militar es inseparable de la campaña electoral
La semana pasada, el primer ministro Viktor Orbán justificó la decisión de proteger las instalaciones diciendo que Ucrania se preparaba para lanzar acciones contra la red energética húngara. El Gobierno húngaro afirma que la amenaza ucraniana está respaldada por información de inteligencia.
"A partir de toda la información relevante para la seguridad nacional, hemos llegado a la conclusión de que el sistema de almacenamiento, transmisión y red de energía en Hungría necesita una mejor protección de la que ha tenido hasta ahora. Hemos elevado el nivel de protección", declaró a 'Euronews' el ministro de Construcción y Transportes, János Lázár, el pasado miércoles.
Péter Magyar, por su parte, cree que Viktor Orbán incita contra Ucrania e intenta crear una psicosis bélica como cortina de distracción ante los problemas del país antes de las elecciones. Según el presidente del partido Tisza, está claro que si se producen atentados durante el periodo de campaña, se tratará en realidad de una operación de bandera falsa del Gobierno.
Además de proteger las instalaciones energéticas, Viktor Orbán también ha introducido la prohibición de los vuelos de drones en el condado de Szabolcs-Szatmár-Bereg, fronterizo con Ucrania.