El petrolero ruso sancionado resultó dañado por explosiones y lleva semanas a la deriva, sin tripulación, en el Mediterráneo. Varios líderes de la UE alertan de que el buque, que transporta carga peligrosa, podría suponer un grave riesgo medioambiental.
El petrolero ruso dañado por una serie de explosiones, que llevaba dos semanas a la deriva en el mar Mediterráneo, ha entrado en la zona de búsqueda y rescate de Libia y se dirige hacia el país, informó este viernes la Protección Civil italiana.
Al encontrarse ahora en el área de responsabilidad de Libia, cualquier intervención corresponde a las autoridades libias, añadió el organismo. Italia ha ofrecido su ayuda si se la solicitan.
El metanero Arctic Metagaz forma parte de la llamada flota en la sombra rusa, sancionada por transportar petróleo burlando las sanciones internacionales impuestas por la guerra en Ucrania.
El buque, que transportaba gas natural licuado, resultó dañado a principios de mes en un supuesto ataque con drones navales cerca de aguas maltesas. Rusia sostiene que el barco fue atacado por drones de la Armada ucraniana, pero Kiev no se ha pronunciado aún sobre estas acusaciones.
El enorme petrolero, de 277 metros de eslora, perdió el control tras las explosiones del 3 de marzo, cuando 30 tripulantes se vieron obligados a abandonar el barco. Todos los que iban a bordo sobrevivieron, pero el buque dañado navega ahora a la deriva sin tripulación.
La agencia italiana, que sigue de cerca la trayectoria del barco, señaló que el principal riesgo en estos momentos es una posible fuga de gas y añadió que, por ahora, no se ha detectado ninguna fuga.
"Con los vientos dominantes hacia el sur y las corrientes marinas actuales, y suponiendo que no cambien, el barco podría tardar cuatro, cinco o seis días, más o menos, en llegar a la costa libia", explicó en rueda de prensa en Roma el portavoz de Protección Civil, Pierfrancesco Demilito.
Otra preocupación, según Demilito, es que el petrolero sin tripulación pueda chocar con alguna plataforma petrolífera en alta mar. El portavoz matizó no obstante que este riesgo es menor, ya que actualmente no hay instalaciones de este tipo en las inmediaciones.
Demilito indicó que se calcula que el barco lleva a bordo 450 toneladas métricas de fueloil pesado y 250 toneladas de gasóleo como combustible, además de una cantidad "incierta" de GNL que podría haberse dispersado en parte.
Los dirigentes de Italia, España, Malta, Grecia y Chipre enviaron el miércoles una carta conjunta a la Comisión Europea para solicitar la activación del mecanismo de protección civil del bloque, ya que el buque podría suponer un "riesgo inminente y grave" de una gran catástrofe ecológica.
En su misiva, los cinco líderes subrayaron los riesgos más amplios que plantean los barcos que operan al margen de las normas internacionales y advirtieron de las amenazas para la seguridad marítima y el medioambiente en todo el Mediterráneo.