La transcripción de un supuesto discurso atribuido al primer ministro británico, Keir Starmer, ha circulado en internet. Este documento falso ha generado dudas sobre si los países de la OTAN pagan por estacionar tropas en otros Estados miembros.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, habría instado al presidente Donald Trump a retirar todas las fuerzas estadounidenses de las bases británicas en un plazo de 48 horas en caso de que decidiera abandonar la OTAN, según una captura de pantalla muy difundida en redes sociales en las últimas semanas.
La imagen, publicada en X, muestra la transcripción de una presunta declaración atribuida a Starmer, en la que afirma que el Reino Unido y el resto de Europa mantendrán su compromiso con la defensa colectiva incluso si Estados Unidos abandona la alianza. El mensaje añade, además, que Londres exigiría décadas de rentas atrasadas a Washington por el estacionamiento de tropas en territorio británico.
Hay varios problemas con este supuesto discurso que demuestran que es falso. En primer lugar, a pesar del reciente aluvión de insultos que Trump ha lanzado contra Starmer por dar un apoyo limitado a EE.UU. en la guerra contra Irán, la respuesta del primer ministro ha sido mucho más moderada de lo que sugiere el texto difundido.
Trump dijo el 17 de marzo que estaba decepcionado con Starmer por su negativa inicial a enviar portaaviones a Oriente Próximo, acusándole de cometer un error y afirmando que "no era Winston Churchill", en referencia al famoso líder británico en tiempos de guerra.
No obstante, las informaciones fiables coinciden en que Starmer ha insistido en la importancia de la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido. También ha reiterado que Londres se mantendrá al margen del conflicto, salvo en aspectos como facilitar el acceso estadounidense a bases cercanas a la región, y que trabaja con sus aliados para promover la estabilidad en Oriente Próximo.
El tono y el lenguaje utilizados en el discurso falso son muy poco característicos del enfoque diplomático habitual de Starmer. Una de las principales cuentas que lo difundió eliminó posteriormente la publicación en X.
¿Los países de la OTAN se pagan alquiler unos a otros?
El otro problema del texto es que tergiversa las políticas de defensa común y reparto de costes de la OTAN. Contrariamente a lo que afirma el mensaje falso, la política habitual de la OTAN es que el país visitante no paga alquiler al país anfitrión cuando estaciona allí personal militar, sino que cubre los costes operativos de las instalaciones que utiliza.
Esta política se basa en el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA) de la OTAN de 1951, que establece que el país receptor debe proporcionar al país emisor las instalaciones que necesite, en condiciones no menos favorables que las de los militares del país anfitrión.
Así, el Ministerio de Defensa británico no paga alquiler al Gobierno del Reino Unido por sus propias bases y, del mismo modo, Estados Unidos tampoco está obligado a hacerlo. El acuerdo también establece que los Estados miembros renuncian a reclamarse mutuamente por daños en propiedades utilizadas con fines de la OTAN.
Además, un acuerdo bilateral de 1973 entre Reino Unido y Estados Unidos establece que Londres mantiene la propiedad de las bases utilizadas por tropas estadounidenses, mientras que Washington asume los costes operativos y de ampliación.
Aunque este acuerdo tiene décadas de antigüedad, ha sido reafirmado en documentos recientes de la alianza. Por ejemplo, una sesión informativa parlamentaria publicada en el Reino Unido en marzo de 2026 refuerza estos principios de reparto de costes.
Asimismo, el Acuerdo de Cooperación de Defensa Reforzada firmado en 2019 entre Polonia y Estados Unidos recoge que Varsovia proporciona instalaciones sin coste de alquiler a las fuerzas estadounidenses. De forma similar, Finlandia firmó en 2023 su propio acuerdo con Washington, que complementa el marco establecido por el SOFA.