Los agentes detectaron inicialmente un envío sospechoso en el aeropuerto Madrid-Barajas y monitorizaron su traslado hasta un almacén situado en Arganda del Rey, donde finalmente se produjo la operación.
El servicio de Aduanas de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil han logrado, en una operación conjunta, desmantelar una red de narcotraficantes entre España y México tras la incautación de 625 kilos de metanfetamina en un trastero de Arganda del Rey, al sureste de la Comunidad de Madrid.
La sustancia se detectó incialmente el 19 de febrero durante un control aduanero en el aeropuerto de Barajas. Tras una inspección, los técnicos confirmaron que el contenido de 36 recipientes que debieran contener, en principio, aceite de coco, habían dado positivo en sustancias estupefacientes.
El Ministerio del Interior no detalla cuánto tiempo tardaron en realizarse dichos análisis, pero los agentes no realizaron detenciones inmediatas y optaron por seguir el rastro de la mercancía hasta el trastero mencionado. Tras unos días de seguimiento, la Guardia Civil y los agentes de Aduanas localizaron a dos individuos ya denunciados por presuntos delitos de estafa en el año 2015.
Ambos cuerpos acordaron culminar su operación el pasado 5 de marzo, que dio como resultado la detención de cinco personas, con cuatro de ellas ya en prisión provisional. Las últimas grandes redadas vinculadas a la metanfetamina en España se llevaron a cabo en noviembre de 2019, cuando se intervinieron 352 kilos y 399 kilos de esta sustancia, respectivamente, en la operación 'Nomexmar'.
De acuerdo con los últimos datos de la EUDA, la Agencia de la Unión Europea sobre drogas, el consumo de metanfetamina en el Viejo Continente se ha limitado históricamente a la República Checa y, más recientemente, a Eslovaquia, si bien en los últimos años se ha observado un aumento en su consumo en otros países. Esto no implica que la entrada de su tráfico suceda en otros lugares del continente europeo, distribuyéndose al resto con posterioridad.
Las concentraciones más elevadas de estas sustancias, tras analizar las aguas residuales de numerosas ciudades europeas entre 2024 y 2025, se encontraron en ciudades de Noruega, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos y Alemania. En España, las ciudades que más destacan por su consumo son Lérida (49,61 miligramos por cada 1.000 personas a diario en una ciudad de apenas 146.000 personas) Barcelona, Santiago y Granada.